El sector del cultivo agrario sigue pagando poco por el líquido elemento
Narbona asegura que habrá que habituarse a pagar más por el agua
Medio Ambiente trabaja en la identificación de las aguas subterráneas en España

La ministra de Medio Ambiente durante la rueda de prensa que ofreció ayer
La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, vaticinó futuros incrementos en el precio del agua para ajustarse al coste real que supone el suministro, bien para consumo humano, regadíos o usos industriales. «De manera gradual tendremos que acostumbrarnos a pagar algo más el coste del agua de lo que lo hemos hecho hasta ahora», aseguró. Sobre todo -añadió-, en determinados sectores «como el cultivo agrario, que han pagado y siguen pagando muy poco por el agua». Narbona precisó que su departamento trabaja en la identificación de las aguas subterráneas en amplias zonas de la península. Los cauces subterráneos son aún «la gran asignatura pendiente de la política de aguas en nuestro país», afirmó. Hay, por un lado, numerosos acuíferos sobreexplotados y muy contaminados, y acuíferos cuyas dimensiones y condiciones se desconocen por completo, explicó. Incluso en caso de mantenerse la actual situación de sequía, Madrid no sufrirá «en ningún caso» restricciones al consumo humano. La capital necesita disponer de más recursos hídricos para los próximos años, adelantó la titular de Medio Ambiente. En zonas del litoral mediterráneo, por su parte, el verano más seco de las últimas décadas se ha salvado sin tener que recurrir al corte en el suministro urbano de grandes ciudades, gracias a la puesta en marcha de varias desaladoras en San Pedro de Pinatar, Marbella y Carboneras (Almería). Las desaladoras, precisó Narbona, representan un instrumento complementario dentro del Plan Hidrológico Nacional (PHN) para paliar déficits estructurales de agua en la franja mediterránea, pero no son la única opción. «Hay trabajo pendiente para desarrollar la ley del PHN, por ejemplo, desarrollando un enorme esfuerzo en la modernización de regadíos» apostilló.