Utilizan bacterias y plantas para recuperar suelos contaminados con insecticidas
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha dado a conocer los resultados de «Lindane», un proyecto europeo sobre biorremediación de suelos contaminados elaborado por los científicos Víctor de Lorenzo (vicedirector del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC, en Madrid) y Juan Luís Ramos (director de la Estación Experimental del Zaidín, en Granada). Según se afirma desde el citado organismo, el trabajo se ha centrado en la recuperación, mediante el uso de bacterias y plantas, de suelos contaminados con el pesticida lindano, un insecticida organoclorado de amplio espectro utilizado en todo el mundo en agricultura, veterinaria y hasta en el ámbito de la salud humana (elimina insectos fitófagos y parásitos de animales), hasta su prohibición en la década de 1980 debido a su alta toxicidad e impacto ambiental en los sistemas vivos. En España, el lindano ha sido un contaminante muy importante en amplias zonas del País Vasco (Bilbao) y Galicia (Porriño) hasta el punto de que los residuos del insecticida y de su producción industrial han contaminado grandes extensiones de terreno en Europa y Asia. El equipo de científicos e industriales europeos dirigido por los investigadores del CSIC ha conseguido producir nuevos agentes para degradar el compuesto biológicamente in situ. Los investigadores han utilizado técnicas de chips de ADN para identificar microorganismos presentes en los suelos contaminados con capacidad de biodegradar por completo el lindano y han generado toda una colección de nuevos tipos de bacterias que, solas o en combinación con plantas, consumen el pesticida como si fuera un nutriente habitual. Estos investigadores españoles, en colaboración con el Centro de Astrobiología (centro mixto del CSIC y del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial), también han podido desarrollar plantas con actividad biodegradativa con potencial como agentes de descontaminación de suelos inutilizados por la presencia de contaminantes. La Comisión Europea ha calificado este proyecto como uno de los mejores ejemplos de éxito de colaboración europea en el ámbito de los tratamientos biológicos de los residuos tóxicos, lo que se conoce como biorremediación.