Los científicos descartan que haya un brote de gripe aviar en Rumanía
La Comisión Europea anunció ayer que las aves halladas muertas en varias granjas de siete localidades de Rumanía, y de las que se sospechaba que pudieran padecer el virus de la gripe aviar, no eran portadoras de ese patógeno, por lo que se descarta la presencia a las puertas de la UE de una epidemia que ya ha costado la vida a varias decenas de personas en el sureste asiático. «Todos los tests han resultado negativos, así que la gripe aviar no está presente en Rumanía», declaró ayer Philip Tod, portavoz de la comisaria de Agriculura y Desarrollo Rural, Marianne Fischer Boel. Tod aseguró que el resultado de las pruebas remitido por los científicos permite seguir admitiendo la importación de aves desde Rumanía, aunque aseguró que Bruselas «se mantendrá alerta» ante la posibilidad de que la enfermedad llegue a ese país, que, junto a Bulgaria, será miembro de pleno derecho de la Unión a partir del 2007. La Comisión sí anunció que prorroga hasta abril del 2006 el veto a las compras de aves silvestres y plumas de Turquía, donde se sigue investigando la muerte de varios centenares de pavos. La prohibición, que será analizada de nuevo dentro de un mes, no afecta a la carne, a los huevos y a las aves vivas, cuyas importaciones ya estaban prohibidas con anterioridad. «Inmediatamente» Por otro lado, Bruselas negó ayer que esté actuando lentamente ante la rápida expansión de la epidemia, y aseguró que está reaccionando «inmediatamente» en cuanto surge cualquier indicio de que el virus puede haber llegado a su territorio, bien sea por las importaciones de animales de corral o por la llegada de aves migratorias desde las zonas afectadas. Además, anunció que está estudiando como para proteger a los trabajadores de las granjas avícolas, que serían no sólo el primer grupo de riesgo, sino el primer eslabón en la cadena de contagio: el virus de la gripe aviar no afecta al hombre, pero puede mutar en contacto con el de la gripe humana y dar lugar a otro patógeno. Los ministros de Agricultura de los Veinticinco tienen previsto reunirse la semana que viene para acordar los protocolos de actuación.