EL AMBIENTE FUERA
Curiosos, pero algunos menos
«Cuando los hijos de la infanta había más curiosos y cotillas, pero ahora hay más periodistas». El aserto es de Filomena Montes, trabajadora del centro de disminuidos psíquicos que la Comunidad de Madrid tiene justo enfrente de la Ruber Internacional. La cuidadora es ya experta en este tipo de acontecimientos y reconoce que el tiempo es un factor fundamental. Cuando nacieron los hijos de doña Elena, recuerda, era verano y el tiempo invitaba más a esperar en la calle. O no tanto. «Hacía mucho calor y hubo lipotimias, quemaduras,...», rememora. El garaje del centro ha sido tomado por las furgonetas de los periodistas y los enfermos llevan un par de días sin poder salir a pasear por él. Montes, sin embargo, asegura que su día a día no ha cambiado, ya que la mayoría de los pacientes no son conscientes de lo que ocurre al otro lado de la calle. Otros, en cambio, sí saben que la hija de los Príncipes es su vecina más joven. «Los trabajadores aprovechamos los descansos para echar un vistazo y al medio día hemos sacado a dos internos, que se han emocionado mucho», destaca alegre Filomena. Los curiosos se agolpan entre los muros de esta residencia y unas valla colocadas por la Policía. «Yo llegue aquí cinco minutos después que Letizia», sostiene una señora mayor.