Piden más recursos para la escuela pública y mayor facilidad de acceso a la Universidad
Miles de estudiantes protestan contra la reforma y a favor de la educación pública
La ministra defiende la LOE porque «garantiza la pluralidad y la libertad de elección» Pocos más d
Un momento de la manifestación que recorrió ayer las calles de Barcelona
Miles de estudiantes de enseñanzas medias se manifestaron ayer en distintas ciudades de España en contra del anteproyecto de la Ley Orgánica de Educación (LOE), porque no destina los recursos suficientes a la escuela pública, concede un «batallón de privilegios» a la concertada y endurece el acceso a la Universidad. Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia o Valladolid fueron algunas de las ciudades en las que los estudiantes también reivindicaron la «total ausencia de la religión en las aulas». La huelga en los institutos públicos alcanzó un 98% según el Sindicato de Estudiantes, convocante de la protesta. Por reivindicaciones diferentes a la manifestación que tendrá lugar el próximo sábado en contra de la nueva Ley, ayer fue turno de la convocatoria del Sindicato de Estudiantes, y miles de estudiantes salieron a la calle para protestar por la reforma. En Madrid, entre 2.000 y 3.000 estudiantes de enseñanzas medias (10.000 según los convocantes) se movilizaron durante dos horas. Tras la pancarta de la cabecera de la manifestación «Ninguna concesión a la derecha: no a la LOE. Por una Educación pública y de calidad», alumnos de tercero y cuarto de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), Bachillerato y ciclos formativos, convocados por el Sindicato de Estudiantes (SE), protestaron en la calle, desde Atocha hasta la puerta del Ministerio de Educación y Ciencia en la calle Alcalá, para pedir al Gobierno que se siente con ellos a negociar los cambios que necesita el sistema educativo. La ministra de Educación, María Jesús San Segundo, defendió ayer que el proyecto de Ley Orgánica de Enseñanza garantiza la pluralidad de centros de enseñanza y la libertad de elección de los padres y consideró suficientes los 6.000 millones destinados a cumplir los compromisos de la LOE en en el año 2006. San Segundo lanzó un mensaje tranquilizador a la Iglesia: «La nueva ley dice literalmente que la enseñanza de religión católica se adaptará a lo establecido en los acuerdos con la Santa Sede y se adaptará a nuestra legislación», sostuvo.