EL AULLIDO
Un vigilante nocturno llamado José María Merino
EN Días Imaginarios y Cuentos de los Días Raros , sus últimos libros de relatos, José María Merino nos había ya advertido de que lo maravilloso le pasa a la gente corriente. Ahora acaba de publicar un libro que incluye 85 microrelatos Cuentos del Libro de la Noche (Editorial Alfaguara) para advertirnos además de que lo incongruente, lo sorprendente, lo fabuloso, lo aparentemente imposible sucede de noche. «El día prefiere la razón y la noche la imaginación» dice este autor insomne, desasosegante, impactante¿ Pasen y lean si se atreven. Se trata de cuentos cortos, casi mecanismos de relojería, en forma de ideas a medio desarrollar y con final abierto. Y es que los cuentos de este dotado fabulador suponen todo un acicate para la inteligencia y la imaginación porque leerlos equivale a terminarlos. Son relatos fantásticos, oníricos, casi surrealistas que nos demuestran que en la actual sociedad del bienestar hay que cultivar y atesorar el sentido de lo insólito, lo extraño, lo raro para no ahogarnos dentro de la llamada normalidad. Por eso obras como ésta nos ayudan a aceptar todo eso inexplicable que hay en la vida cotidiana, al tiempo que permiten constatar lo cerca de nosotros que está el más allá. En estas páginas hay un grupo de relatos como el titulado Mosca con los que comprendemos que nuestras conductas habituales están llenas de graciosas contradicciones; encontramos también aquí intercalados otra serie de cuentos como el titulado Madrugada que nos enseñan como lo absurdo forma parte de lo cotidiano y existe otro grupo de narraciones cortas como la titulada Pie que fomentan nuestro desasosiego al adentrarse e introducirnos en el territorio de lo inquietante. Por último otros relatos especialmente ingeniosos tocan el tema de la identidad difusa y la figura del doble -al igual que la noche he aquí ora de las obsesiones del autor-. Un excelente ejemplo de cuento con esta temática es el titulado Paralelismos . Parece mentira todo lo que ocurre de noche -vampiros, coches que comen personas, asesinatos, desapariciones, confusiones, reencuentros¿- mientras nosotros dormimos. Menos mal que este escritor delirante con algo de vigilante nocturno toma buena nota para que no nos perdamos nada de todos esos misterios. Menos mal que alguien escribe sus sueños y los nuestros antes de que llegue la mañana a nuestros ojos. La literatura de José María Merino, debido principalmente a los temas que toca y a su siempre sorprendente imaginación, es algo poco corriente. Por eso tiene la virtud de transportarnos, de conmovernos, de divertirnos y, en una lectura más profunda, además pone en jaque la lógica y las normas, cuestiona los dogmas, atenta contra la actual dictadura de lo políticamente correcto y nos sugiere que un poco de imaginación, de neurosis e incluso de locura hace la existencia más divertida. Hoy la mayoría del público prefiere la novela pero el lector sensible, refinado, inteligente, el lector especial escoge de vez en cuando un libro de cuentos como éste porque supone toda una gimnasia mental y espiritual que nos intensifica la vida¿ ¡Por fortuna alguien escribe mientras los demás duermen! Ah, los peligros de la madrugada. Nada de lo que pasa en el reino secreto de la vigilia sacra puede ocurrir durante el día. Y si no me creen, lean los Cuentos del Libro de la Noche . Alucinarán.