Se destinan más de cinco millones para mejorar los sistemas de gestión de esta especie
Un proyecto Life hará más fácil la convivencia del lobo con el hombre
Se realizarán nueve tipos de experiencias, como el análisis de compensación y seguro
El consejero de Medio Ambiente, Carlos Fernández Carriedo, y el presidente de la Fundación Oso Pardo, Guillermo Palomero, han firmado un convenio de colaboración para desarrollar un proyecto Life-Naturaleza cuyo objetivo es compatibilizar las actividades agroganaderas y la presencia del lobo. «Mejorando la coexistencia entre grandes carnívoros y agricultura en el sur de Europa», ha sido aprobado por la UE, se va a desarrollar en Croacia, España, Francia, Italia y Portugal, y supondrá una inversión total de 5.036.611 euros hasta el año 2008. De esta cantidad, 1,25 millones corresponden a España, en su totalidad a Castilla y León, de los que la Consejería de Medio Ambiente aportará 516.390 euros en tres anualidades. El aumento poblacional de algunas especies puede ocasionar dificultades de compatibilización entre los intereses de la población rural y el mantenimiento de esos estatus poblacionales. Un ejemplo característico de esta situación es el lobo ibérico, una especie que en los últimos años ha experimentado un importante incremento poblacional, ocupando zonas de Castilla y León en las que hacía más de medio siglo que había desaparecido, provocando que en muchas ocasiones se obvien las prácticas ganaderas que habían permitido la convivencia con la especie. En este sentido, Fernández Carriedo afirmó que, «con esta iniciativa se pretende asegurar la convivencia entre el lobo y las actividades humanas y, por tanto, disminuir los conflictos que se generen». Cohabitación El lobo ibérico está considerado por la Directiva Hábitat como especie cinegética al norte del Duero y protegida al sur del mismo, lo que genera una importante problemática, al fraccionar la población. Para tratar de aclarar e intentar homogeneizar las condiciones de gestión, la Consejería de Medio Ambiente ha elaborado un Plan de Conservación y Gestión de Lobo Ibérico, actualmente en proceso de participación pública, que comprende medidas y ayudas para facilitar la conservación de la especie con las actividades agroganaderas. La Fundación Oso Pardo ha sido designada para desarrollar las acciones previstas en el proyecto Life, que se llevarán a cabo en las provincias de Ávila, Salamanca y Soria. Serán nueve tipos de experiencias-piloto que comprenderán el análisis de sistemas de compensación y seguro, la implantación de 12 vallas convencionales y 30 eléctricas, la donación de 45 mastines para proteger el ganado, la elaboración de una estrategia de manejo de perros errantes, que incluya un plan de acción para su control, y la realización de actuaciones de divulgación de las técnicas de coexistencia del lobo y los agricultores y ganaderos. Además, se celebrará un Simposio Nacional sobre compatibilización de agricultura y fauna silvestre y se monitorizarán tanto los daños ocasionados por los lobos como su distribución y mortalidad. Durante su intervención, Guillermo Palomero, recordó que el lobo es una especie de difícil gestión y que el proyecto Life llega en un buen momento al coincidir con el Plan de Gestión de Consejería de Medio Ambiente, al que calificó como «un acto necesario y de valentía». Afirmó, además, que «con este convenio se tratan de suavizar las tensiones y los conflictos existentes con los ganaderos, el colectivo más afectado por la presencia de lobos.