Dos mujeres celebran en Belfast la primera unión oficial en el país entre parejas homosexuales

Shannon Sickels y Grainne Close, tras casarse ayer
Shannon Sickles y Grainne Close se casaron ayer en el Ayuntamiento de Belfast, en la primera «boda homosexual» en la historia del Reino Unido. Otras dos parejas, una de mujeres y otra de hombres, siguieron su ejemplo en la capital norirlandesa, al beneficiarse de la nueva la ley de uniones civiles británica, que concede a las parejas del mismo sexo los mismos derechos y responsabilidades que a los matrimonios heterosexuales. Un centenar de amigos y familiares de las novias asistieron a la ceremonia, de apenas 30 minutos, que se celebró en el Ayuntamiento de la capital del Ulster, el bastión del protestantismo más conservador del Reino Unido. A su llegada al edificio consistorial, la pareja fue recibida por grupos de simpatizantes y detractores, una imagen que se repetirá a lo largo del día, cuando la otras dos parejas homosexuales contraigan matrimonio. Antes del enlace, Close, trabajadora social de 32 años, declaró a la prensa que se «sentían muy privilegiadas», mientras que Sickles, escritora de 27, agradeció el trabajo y coraje de activistas de derechos humanos. «Con todo esto, nosotras intentamos demostrar que tenemos la opción de que se reconozcan, respeten y protejan nuestros derechos civiles», dijo Sickles, que iba de blanco. «No estaríamos aquí -continuó- si no fuese por el duro trabajo efectuado por los muchos activistas gais e individuos de la comunidad homosexual, por lo que nos sentimos privilegiadas y bendecidas. Se lo dedicamos a ellos», añadió Nadie mejor que ellas saben lo difícil que es ser homosexual en Irlanda del Norte, la última región del Reino Unido en despenalizar la homosexualidad.