La hija del académico Pavlov se dedica a salvar perros
La hija del académico y fisiólogo soviético Iván Pávlov, Valentina Yermakova, dedica su vida a salvar perros, en un acto de penitencia por los sacrificios de animales que había practicado su padre en aras de la ciencia. «De niña no entendía por qué desaparecían cada mes los perritos que vivían en nuestra casa. Y cuando supe a qué se dedicaba mi padre decidí penar sus pecados. Renuncié a mi carrera de actriz de cine y dediqué mi vida a salvar animales», relató ayer. Su madre tenía 19 años cuando empezó a trabajar como ayudante en el laboratorio de Pávlov. Ambos se enamoraron y seis años más tarde nació Valentina, pero su madre guardó el secreto durante toda la vida y sólo antes de morir, hace dos décadas, reveló a su hija quién había sido su padre.Fue entonces cuando Valentina y se dedicó a recoger y a curar a animales abandonados.