Pocas miradas se dirigen hacia ellos, aunque en este caso merece la pena. George Clooney, «ubersexual» prototípico, pisa con elegancia la alfombra.
Blanco roto para una de las más elegantes de Hollywood, Gwyneth Paltrow, que además optaba a un premio por su papel en «Proof».
La supermodelo Heidi Klum, impresionante, asistió a la gala.
Geena Davis, con un vestido de Escada, posa sobre la alfombra roja.
El blanco, el negro y el rojo han sido los colores predominantes en la entrega de los premios. Felicity Huffman, que recogiño estatuilla, parecía saberlo al elegir su estilismo.
Charlize Theron, también nominada, fue de las más elegantes, con un traje blanco palabra de honor. Y transparencias.
Recién separada, Hilary Swank se dejó retratar sin compañía.
Emmy Rossum pisa la alfombra.
Scarlett Johansson, protagonista de la última película de Woody Allen posa para los fotógrafos.
El chico malo de Hollywood, Russell Crowe, lució pajarita «inclinada».
«Briget Jones» (Renee Zellweger), elegante en negro.
Un Chanel, la elección acertada de la actriz Reese Witherspoon.
Mariah Carey, recién elegida una de las peor vestidas, lució palmito. Juzguen ustedes...
Keira Knightley, nominada como mejor actriz de comedia musical, con un modelo muy ajustado, que resaltaba su figura.
Mira Sorvino, una de las representantes de las nominaciones procedentes de la televisión.
La guapa Jessica Alba llega a la gala celebrada en Beveroly Hills.
Pamela Anderson, una de las más deseadas del planeta, más discreta de lo habitual.
El chico rebelde, que nunca viste etiqueta oficial, Johnny Depp, sobre la alfombra...
...a la que también se asomó Melanie Griffit, con un modelo en rosa maquillaje.