Una empresa china deja pegar e insultar a sus empleados para descargar estrés
Dos antiguos oficinistas de Shanghai, cansados de sus trabajos, han fundado una compañía que ofrece conversadores a los que se puede insultar, e incluso agredir, para descargar el estrés, informó ayer el diario oficial Shanghai Daily . Con todo, los azotes sólo están a disposición de las clientes femeninas, «por razones de seguridad», aclaran sus fundadores, Zhang Li y Chen Jun. Por el momento, ambos empresarios están intentando conseguir una licencia para formalizar su negocio ante las autoridades, por lo que, aunque sus actividades tampoco son ilegales, no pueden emplear a nadie para el trabajo, y ellos mismos son los únicos que aceptan de momento los abusos verbales y físicos. Los servicios de la firma, llamada Wantong, ofrecen una conversación para desahogarse, con posibilidades de llegar a los abusos por un precio de 120 yuanes el minuto de azotes (unos 12 euros, 15 dólares) y 100 yuanes los diez minutos de insultos (10 euros, 12 dólares).