El calor y la erosión provocan en el Eiger un desprendimiento gigantesco
Vista aérea de los desprendimientos de la montaña Eiger
Las altas temperaturas y la erosión están provocando un gigantesco desprendimiento en una de las montañas más conocidas de los Alpes suizos, el Eiger. Un fragmento de roca de unos dos millones de metros cúbicos -el equivalente a dos edificios como el Empire State Building, o 20.000 casas unifamiliares- cuelga amenazante a 200 metros de altura en la vertiente este, cerca de la población de Grindelwald y se va desprendiendo. Los geólogos advierten que la caída total es inminente. Hans-Rudolf Keusen es un geólogo que lleva estudiando esta región de los Alpes desde hace años. A principios de junio, detectó una fisura entre un enorme bloque de piedra caliza y la pared, que en un principio era de 20 centímetros, pero que fue creciendo hasta alcanzar los 4,8 metros. Hasta el jueves pasado, los movimientos de la gran masa rocosa eran de 65 centímetros al día, pero desde el viernes han aumentado hasta llegar a los 92 centímetros registrados en un sólo día, lo que hace creer a los científicos que la caída del bloque se puede producir en cualquier momento. El enorme bloque de caliza está situado en la zona este de la pared, muy cerca de la población de Grindelwald, aunque justo debajo de la roca no hay edificios ni carreteras. Según el geólogo, la fisura se originó por el retroceso del glaciar de Grindelwald, que antes sujetaba la pared pero que, debido al deshielo del permafrost -la tierra congelada que mantiene cohesionadas las montañas- ahora ya no lo hace. Según el glaciar ha ido encogiendo han ido apareciendo grietas y agujeros en la pared de caliza, que se han ido haciendo más grandes por la erosión del agua del deshielo.