| Entrevistas | La polémica sobre la Educación para la Ciudadanía | ALEJANDRO TIANA. Secretario general de Educación
«El objetivo es que el alumno respete la diversidad para permitir la convivencia»
Tiana ve posible que se pueda llegar a un acuerdo
«En lo único que hay conflicto es en algún aspecto referente a la familia; si ése es el problema podemos ponernos de acuerdo en una formulación que no moleste a nadie», afirma Alejandro Tiana. -¿Cuál es el objetivo principal de la Educación para la Ciudadanía? -Proporcionar a los estudiantes el conjunto de referencias que son necesarias para ejercer la ciudadanía en un Estado democrático de comienzos del siglo XXI y que el alumno respete la diversidad para permitir la convivencia. -La Iglesia católica y el PP dicen que el Gobierno pretende adoctrinar. -Eso es absolutamente imposible en nuestro sistema educativo. El ministerio fija unas enseñanzas mínimas, las comunidades autónomas establecen luego los currículos, los editores de materiales didácticos los interpretan y, finalmente, son los centros y los profesores los responsables de impartir la materia. No va a haber un libro único en el que se diga de manera cerrada lo que se tiene que enseñar, como en los países totalitarios. -¿Qué opina del llamamiento a la objeción de conciencia? -No tiene sentido. Tengo la tranquilidad total de que no estamos desbordando ningún ámbito que las autoridades educativas no tengan competencia para regular. -¿Se corre el riesgo de que al alumno se le enseñen cosas contradictorias en la clase de religión, si la elige, y en Educación para la Ciudadanía, por ejemplo sobre la familia? -Pero eso es lo que se encuentra en la vida cotidiana, donde hay una pluralidad de situaciones y diversos jucios morales sobre ellas. La escuela no es una isla separada de su entorno.