Cosas de aquí | La importancia de proteger el patrimonio
Salud con bisturí y paciencia
Siete pasos de la Hermandad de Jesús Nazareno son restaurados en Salamanca y Ponferrada gracias a un convenio con la Junta que les devolverá todo su esplendor para la próxima Semana Santa
Son y serán parte importante de una tradición que en Ponferrada reúne a miles de personas. Pero el paso del tiempo y a veces la mano del hombre han hecho mella en su aspecto. Por eso nada más necesario que una operación estética para devolverles todo el esplendor que antaño tuvieron. Y en ese trabajo se encuentran varios restauradores que desde el pasado mes de julio, algunos en sus propios talleres y otros en el Museo de las Cofradías de la capital berciana, se afanan en recuperar hasta siete pasos de la Semana Santa que desde su elaboración guardan con mimo los responsables de la Hermandad de Jesús Nazareno. La conducción del señor al sepulcro, el Ecce Homo, los ángeles de la Cruz desnuda, la Flagelación, el Calvario, la Piedad y el siempre admirado san Juanín están recibiendo el tratamiento adecuado para que en la próxima Pasión, la del 2007, puedan presentar un aspecto más saludable como ocurre con el resto de tallas que a lo largo de los últimos tiempos han sido recuperadas por manos expertas. Salamanca, el taller de Sofía Anta en Ponferrada o las manos de la vallisoletana María Méndez están haciendo capaz un proyecto que cuenta con un presupuesto de casi 46.000 euros (a los que habrá que sumar el coste de la restauración del san Juanín aún en fase de catas y catalogación) que se reparten a partes iguales la Hermandad y la Junta de Castilla y León. Cuatro meses de trabajos, que precisamente cuncluirán a finales de noviembre, permitirán que después de una esmerada limpieza y alguna mano de bisturí estas tallas acopien salud para el resto de años que les quedan por delante en los que volverán a concitar la devoción de miles de fieles, en especial de aquellos que durante tantos años las han visto procesionar por las calles de la capital berciana. Todo gracias a un trabajo notorio que como apunta una de las restauradoras, la vallisoletana María Méndez, encargada de devolverle la salud a pasos como la Flagelación, el Calvario y la Piedad, que ha consistido especialmente en una limpieza de cada una de las tallas procurando no afectar a las capas de pintura así como el saneamiento de las grietas que en cantidad e importancia afectan a todas ellas (en especial a la Flagelación), procurando no obstante no tapar todas para evitar que las modificaciones en la madera puedan provocar nuevas fisuras. Brazos y piernas (en el primero de los casos con algún dedo afectado) también han sido objeto de rehabilitación.