Un testigo asegura que vio en Oza el coche de un equipo de atacantes, un Citroën Xsara
La Guardia Civil investiga en medios estudiantiles la suelta de visones
Los investigadores creen que es el mismo grupo que actuó en el 2004 y el 2005 Crónica: <
La Guardia Civil está convencida de que todas las sueltas de visones realizadas en las granjas gallegas en los últimos años son obra del mismo grupo: jóvenes radicales y seudoecologistas que residen en A Coruña y Santiago, ciudad esta última en la que han creado una cierta estructura, camuflada a modo de asociación estudiantil en una facultad de ciencias. Los investigadores que llevan el caso reconocen que nunca en los últimos años las pesquisas han culminado con detenciones, pero sí llegaron a localizar a los supuestos autores de sendas sueltas en Carral (2004) y Santiago (2005). En aquellos casos, la Guardia Civil los localizó y llegó a interrogarlos, pero no pudo imputarles ningún hecho. Los activistas se libraron de los calabozos, pero de alguna forma comenzaron a percibir una fuerte presión policial, por lo que ya no volvieron a reivindicar las sueltas, como acostumbraban a hacer hasta entonces con pintadas y comunicados públicos. Eso sí, medios de la investigación subrayan que, tras las acciones del pasado fin de semana no han cambiado ni un ápice su modus operandi. Miembros de la Guardia Civil explicaron que el hecho de que los criaderos de visones estén en zonas apartadas los ayuda a llegar y marcharse de la zona sin ser vistos. El domingo, sólo los ladridos de los perros despertaron sospechas entre los vecinos de los alrededores, pero aun así nadie se asomó a la ventana para comprobar si pasaba algo raro. «Ladran por tantas cosas, a veces porque otro can o un raposo anda por ahí...», lamenta un vecino de Vivente, la localidad de Oza dos Ríos en la que está ubicada la granja de la peletera Charo. Durante estos días, el instituto armado reforzará la vigilancia en las zona atacadas, pero será un servicio temporal. «Es como todo, cuando se olvide un poco esto las patrullas pasarán cuando puedan, así que los criaderos van a tener que ir pensando seriamente en reforzar las medidas de seguridad», apuntaba ayer un afectado tras conocer el operativo de vigilancia estatal. Parte de una matrícula El Seprona y los agentes forestales de la Xunta combinan las labores de recuperación de visones con la de recabar datos que puedan aportar más pistas a los investigadores que llevan el caso. Gracias a esta colaboración se ha podido saber que los autores de una de las sueltas llegaron a la granja en un Citroën Xsara, al que un vecino logró ver parte de la matrícula. No necesitaron furgonetas porque, a medida que se revisan ahora las instalaciones allanadas, se comprueba que sólo llevaron tres cosas para sus acciones. Una maza para derribar puertas y con la que trataron de tirar un muro de bloques de hormigón en Oza dos Ríos, aunque desistieron tras realizar varios impactos; unas tenazas, con las que abrieron las puertas de las jaulas, y una bolsa con pescado podrido, que dejaron en el exterior para estimular la evasión de los depredadores. «Yo creo que tardaron diez minutos en tirar las puertas y unos veinte en abrir las jaulas», cuenta uno de los responsables de una de las cuadrillas que lleva a cabo labores de recuperación de visones. Para el personal de la Xunta, la aparición de estos grupos es una lacra que va a ser complicado controlar. «Nos tememos que va a ir a más, son gente de ciudad obcecada con algunas ideas y que desconoce el daño real que hacen. Nosotros tratamos de ponernos al día y ya hemo comprado material para cazar visones», explica un responsable de los agentes forestales al que ya ha tocado paliar los efectos de varias sueltas. «El daño que causan a la naturaleza es gravísimo», lamenta. La muerte de los visones El conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, aseguró, por su parte, que han muerto el 70% de los 6.000 visones recuperados. Los animales fueron liberados en granjas de Oza dos Ríos, donde había casi 11.000 animales, Muros (5.000) y A Baña (500). Según los cálculos de Medio Ambiente, lograron huir de Oza dos Ríos unos 5.000 visones; de Muros unos 1.000 y de A Baña unos 200. Los animales recuperados ascienden al 70% en Oza dos Ríos, unos 3.500; al 50% en Muros, unos 500; y a casi todos en A Baña. La Xunta anunció ayer que se personará como acusación particular en el proceso judicial que se abrirá a raíz de las liberaciones del fin de semana. En opinión del conselleiro de Medio Ambiente, la suelta de estos animales es un «atentado medioambiental».