La desnutrición degenera todos los órganos
Un final tan trágico como el de la modelo brasileña Ana Carolina Reston es infrecuente entre las personas enfermas de anorexia, pero sucede. En concreto, los estudios de los especialistas estiman que el 6% de las casos más graves, que son los que requieren ingreso hospitalario, concluye con el fallecimiento del enfermo. Aunque la causa última del fallecimiento de la persona afectada por la enfermedad es la desnutrición, los problemas de la anorexia y la bulimia comienzan a hacerse muy grandes cuando los órganos internos empiezan a dañarse por la falta de alimento. Los riñones dejan de hacer su función, el hígado se degenera, se producen daños cerebrales... y todo ello, sumado, provoca una situación que el cuerpo no puede resistir. «Es la consecuencia de mantener mucho tiempo, durante años, dietas deficientes que alteran todo el organismo», explica el psiquiatra Juan Carlos Díaz del Valle, del complejo hospitalario Juan Canalejo de la ciudad de La Coruña. Actualmente, coinciden Díaz del Valle y la psicóloga Marian García Miguez, el diagnóstico precoz ayuda a atajar la enfermedad. De hecho, aseguran que son los pediatras quienes en muchas ocasiones detectan los problemas de anorexia y bulimia.