LOS EFECTOS DEL MERCURIO
El mal del sombrerero loco
El termómetro de Fahrenhait, el primero que tuvo aplicación en medicina, fue un paso inestimable en el diagnóstico de pacientes. El fallo, visto hoy, fue usar un metal que, aunque en estado líquido se dilata con la temperatura, es mortal para animales y personas. El célebre Sombrerero Loco del cuento Alicia en el país de las Maravillas , de Lewis Caroll no es otra cosa que un personaje inspirado en la época, un enfermo afectado por la inhalación de mercurio, algo muy habitual entre los fabricantes de sombreros en el siglo XIX que limpiaban con mercurio el fieltro para que no se apolillara. En la vida actual, Japón también conoce bien esos riesgos. En los años 50, los vertidos de mercurio en la bahía de Minamata, provocó más de cien muertes de personas por alimentarse con pescado de esa costa. Una vez en el cuerpo, el mercurio se acumula en el riñón, el hígado y en especial en el cerebro. El resultado son daños en el sistema nervioso, en el habla, al caminar, incluso psicosis, todo ello, de forma irreversible.