Diario de León

CRÉMER CONTRA CRÉMER

Más tiempo para vivir

Publicado por
VICTORIANO CRÉMER
León

Creado:

Actualizado:

MÉDICOS DE ATENCIÓN PRIMARIA se declararon en huelga, reclamando más tiempo para atender a sus pacientes, a sus innumerables enfermos, dejados siempre de la mano de la salud por perezas mentales o por imprevisiones de la autoridad. Los médicos demandan para sus pacientes, cuando menos diez minutos de su precioso tiempo para recibirles, escuchar sus destempladas biografías y extender su recetario. La norma, la ley, la mala costumbre o las autoridades descuidadas o privadas de medios, cuentan con cuatro estrictos minutos para atender al cliente y durante ese tiempo debe enterarse dónde le duele al enfermo, de qué mal aire le viene la dolencia y de cuáles pueden ser los fármacos más convenientes para sanarle. Si a esto se añade el tiempo irrevocable para conocer la línea de su enfermedad, tendremos y tenemos médicos que apenas si cuentan con tiempo para extender la receta. Y el enfermo se va consolado con la prescripción médica, sea ésta la que fuere. Entre las preocupaciones principales que deben ser atendidas por el médico, están sin duda aquéllas que se derivan de la salud, de la dotación de energías para la convivencia y para la vivencia. Se dice que cuando menos un tercio de la población del universo mundo, padece de alguna severa enfermedad que requiere una atención cuidadosa. Y los diez minutos que se solicitan a la autoridad sanitaria para el cumplimiento de su deber, aunque no cubre por completo el tiempo necesario para satisfacer el estado del asistente a su asistencia, cuando menos le puede permitir para enterarse del mal que empuja al enfermo a buscar remedio. La salud de los ciudadanos en España en general es buena, con reparos. Quizá fuera necesario repasar el complicado organigrama por el cual debe regirse pero sirve, ha venido sirviendo, desde su invención, para que los españolitos madre nos guarde Dios, nos consideremos asistidos medianamente bien. Pero no cabe aceptar las cosas como están, cuando están a punto de deteriorar todo el sistema: El aumento de clientes en las urgencias por ejemplo, dan lugar a temer que nunca le llegará al enfermo el turno para ser asistido. Cuando la Seguridad Social comenzó su andadura, los beneficiarios éramos muchos, sí, pero menos que desde que los enfermos de África, en forma de inmigrantes, reclaman su derecho a vida. Millares y hasta ya millones de invasores enfermos recalan en nuestras costas o se esconden como mercancía humana entre topes ferroviarios o en bodegas de barcazas y una de las primeras urgencias a las que recurren es a la salud quebrantada en la aventura. Y se saturan las listas de espera y se limitan los tiempos de atención. La Sanidad pública española no da para más, dados los escasos medios y los elementales dispositivos de que dispone. Necesita más tiempo para la atención al cliente, para la preservación de la mala salud de hierro del hombre y de la mujer trabajadores, para los ecuatorianos, los bolivianos, los marroquíes, los peregrinos del hambre, que necesitan ¡ay! ser atendidos en momentos en los cuales la soledad y el hambre son enfermedades de urgencia, de mucha urgencia...

tracking