La selección embrionaria del sexo evita que nazcan varones invidentes
La selección embrionaria del sexo en una mujer portadora de la enfermedad retinosis pigmentaria, ligada al cromosoma X, ha permitido evitar que ésta conciba un hijo varón con problemas de ceguera, según señalaron los responsables de la Clínica Quirón donostiarra en que se ha efectuado el tratamiento. El jefe del Servicio de Ginecología de este hospital, Koldo Carbonero, y su médico analista responsable del laboratorio de reproducción asistida, Miren Mandiola, y su genetista Arantxa Guembe explicaron en una rueda de prensa en San Sebastián el procedimiento realizado para evitar la concepción de un varón, ya que sólo éstos pueden padecer la retinosis pigmentaria. Esta enfermedad, de la que hay 15.000 afectados en España y otras 60.000 personas portadoras de genes defectuosos del mal, produce una grave disminución de la capacidad visual y, en muchos casos, conduce a la ceguera. El mal no afecta por igual a hombres y mujeres, ya que mientras aquellos tienen las mismas probabilidades de ser sanos que de padecer la enfermedad (50%), ellas o son portadoras o son sanas también en la misma proporción. En el caso tratado en la clínica donostiarra, donde se ha quedado embarazada de gemelos por fecundación asistida una navarra de 30 años con este problema heredado, el origen de la enfermedad estaba ligado al sexo, al cromosoma X, de forma que si nacía varón padecería la enfermedad, mientras que si tenía descendencia femenina ésta sería sana o sólo portadora. Según Carbonero, la retinosis por esta causa «es la más severa de todas» porque la ceguera empieza en los varones a edad infantil y no en la etapa de adultos, como sucede en otros casos en los que la enfermedad se desarrolla por herencia dominante, sobre el 50% de la descendencia, o por herencia autosómica recesiva (25%). Mandiola aclaró que la selección embrionaria de sexo es la única fórmula para evitar que nazca un varón con estos severos problemas de visión, de forma que los responsables de la clínica donostiarra actuaron en el laboratorio sobre los óvulos fecundados de esta mujer para extraer mediante láser una muestra en el tercer día embrionario, cuando las seis u ocho células que lo componen comparten idénticas características. El hospital donostiarra, que siguió un procedimiento similar al realizado por otro centro sanitario de Alicante para afrontar este mismo problema, seleccionó tres embriones hembra para implantarlos a la mujer sometida al tratamiento en el momento adecuado, y que ha dado lugar a dos gemelas.