Los beneficiarios reciben una subvención y se comprometen a realizar mejoras silvopastorales
Cerca de medio millar de ganaderías mejoran sus explotaciones forestales
Se habilitan para el pastoreo explotaciones extensivas infrautilizadas por la invasión de matorral
Con el fin de paliar el despoblamiento rural o la contaminación ambiental, de impulsar un sistema de producción agraria rentable y limpio, y de compatibilizar el desarrollo agrario con la conservación del medio ambiente, las administraciones públicas ponen en marcha actuaciones agroambientales encuadradas dentro de las medidas de acompañamiento de la PAC. Se pretende compensar la disminución de rendimiento de las explotaciones agrarias cuando se adoptan métodos de trabajo respetuosos con el medio ambiente como son el agua, el suelo, el paisaje, paliar los riesgos naturales y fomentar la biodiversidad. Dentro de esas actuaciones están las silvopastorales, con las que se quiere habilitar para el pastoreo territorios pertenecientes a explotaciones extensivas infrautilizadas por la invasión de matorral. El beneficiario recibe una ayuda económica en función de la superficie acogida (puede alcanzar los 223 euros por hectárea) y, a cambio, se compromete durante cinco años a ejecutar labores de mejora silvopastoral y a gestionar su explotación mediante prácticas y métodos de trabajo respetuosos con la naturaleza. Según se afirma desde la Consejería de Medio Ambiente, este medida agroambiental se pone en marcha porque los montes necesitan de la ganadería extensiva (genera biodiversidad y paisaje, protege contra los incendios forestales), porque la ganadería necesita de los montes (los pastos producen alimento y reducen los costes de explotación; la cría al aire libre previene enfermedades y libera el estrés del ganado), y porque la sociedad necesita la ganadería extensiva (ofrece alimentos de calidad, genera puestos de trabajo y estabiliza la población rural). Cada beneficiario debe contar con un plan de actuaciones como son el desbroce y abonado, que aseguran una mayor productividad del pastizal y aumentan su capacidad para competir con los rebrotes de matorral, y el cerramiento silvopastoral, que facilita la gestión de ganado y asegura su mantenimiento en zonas con alimento y protección. Incluyen, también, la construcción de abrevaderos, el desbroce mecanizado, la creación y mejora de caminos y el adehesamiento de zonas arboladas que ofrecen al ganado, resguardo y alimento. Además, el beneficiario deberá guardar compromisos ambientales como tener el 75% como mínimo de la superficie destinada al pastoreo o a cultivos para la alimentación animal; conservar las infraestructuras ganaderas; respetar el calendario de pastoreo así como el código de buenas prácticas agrarias que incluye medidas como proteger el suelo contra la erosión, optimizar el uso de la energía fósil, utilizar el agua de forma eficiente y reducir la contaminación de origen agrario. Lucha contra los incendios Según se afirma desde la Consejería de Medio Ambiente, durante el periodo 2003-2005 un total de 491 explotaciones ganaderas de Castilla y León (con una inversión de 3,8 millones de euros) se han convertido en agentes activos para mejorar los terrenos forestales y luchar contra los incendios, aumentándose la rentabilidad de 17.944 hectáreas. Los criterios de selección aplicados a las solicitudes concentran los expedientes en las zonas montañosas con mayor número de incendios forestales. Por provincias, León encabeza la lista con 257 expediente aprobados (10.019 hectáreas), seguida de Burgos, con 128 (3.975 hectáreas) y Zamora, con 54 (1.948 hectáreas). Les siguen las de Palencia, con 40 expedientes (1.572 hectáreas), Salamanca, con 11 (402 hectáreas), y Segovia, con 1 expediente aprobado y 30 hectáreas acogidas. Las labores realizadas incluyen el desbroce de casi 12.000 hectáreas y la mejora de la productividad de pastizales en 2.054 hectáreas. Además, se han realizado cerramientos ganaderos en 223 kilómetros, se han mejorado 42 kilómetros de caminos y creado 60 abrevaderos.