Diario de León

Desarrollan unos chips que cambian de color al detectar gases contaminantes

Publicado por
M. A. Pérez león
León

Creado:

Actualizado:

Ángel Barranco, investigador del Instituto de Ciencias de Materiales de Sevilla, un centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Sevilla, coordina el proyecto europeo Phodye dirigido al desarrollo de chips, con sensores ópticos integrados, que cambiarán de color al detectar un aumento de gases contaminantes. El coste de estos dispositivos, entre cuyas aplicaciones destaca el seguimiento informático de la contaminación urbana, será de unos 30 euros, frente a los cerca de 600 euros que cuestan los detectores convencionales de dióxido de nitrógeno empleados en la actualidad. Desde el Departamento de Comunicación del CSIC se informa que los nuevos chips, además de registrar los niveles de dióxido de nitrógeno, medirán la concentración de otros gases, así como los cambios de temperatura y la irradiación ultravioleta. El proyecto Phodye, que cuenta con 1,9 millones de euros de financiación de la Comisión Europea para los próximos tres años, prevé asimismo que estos dispositivos se puedan conectar entre sí, formando una red, lo que permitiría hacer un seguimiento informático de cualquier cambio en la concentración de contaminantes que se produzca en una ciudad. Según ha explicado Ángel Barranco «en el marco del proyecto Phodye se estudiará la conexión de múltiples dispositivos para hacer el seguimiento de un contaminante en distintos puntos de la ciudad. Los sensores que se emplean en la actualidad son mucho más costosos, lo que impide que se puedan usar muchas unidades separadas entre sí por poca distancia para hacer este tipo de controles». Para desarrollar estos chips, los investigadores integrarán en ellos finas películas de colorante con un espesor inferior a 100 nanómetros, lo que facilita su contacto con el exterior y les permite detectar cualquier variación en su entorno y convertirla en un cambio de color. Esta tecnología se podrá utilizar también para desarrollar sensores ambientales de pocos centímetros de tamaño, que incluso se podrían llevar en el bolsillo. La única diferencia con respecto a los chips sería que, si bien cambiarían de color con la variación ambiental, no podrían cuantificarla. Este proyecto europeo cuenta además con la ventaja de que la nueva técnica es compatible con los métodos de fabricación ya existentes en microelectrónica.

tracking