Los meteorólogos avisan de que el cambio climático puede acabar con las predicciones fiables
En una década se predecirá el tiempo de forma fiable con 15 días de antelación
Un nuevo programa de prevención persigue mejorar la alerta de huracanes y ciclones
Un joven caminando ayer bajo la nieve primaveral por Valladolid
Uno de los efectos más visibles del desajuste climático es la presencia de fenómenos atmosféricos extremos (huracanes, monzones, ciclones) cada vez más variables e impredecibles. Para limitar sus efectos destructivos, la Organización Meteorológica Mundial trabaja desde hace un par de años en un programa de investigación que revolucionará los pronósticos del tiempo. El objetivo de Thorpex será ofrecer predicciones con 15 días de margen, frente a los siete de la actualidad, gracias a unas técnicas probabilísticas «mucho más precisas». Miguel Ángel Rabiolo, director del Instituto Nacional de Meteorología de Argentina, explicó en la conferencia internacional sobre el clima celebrada en Madrid que este programa «estará funcionando en diez años y mejorará la resolución de las imágenes de los satélites meteorológicos en 900 metros». Su homólogo español, Francisco Cadarso, añadió que la mejora de los sistemas de alerta temprana ayudará a prevenir con mayor eficiencia las consecuencias de un fenómeno meteorológico extremo, lo que mitigará los daños humanos y materiales que ocasione. Sin embargo, el director del Instituto Nacional de Meteorología (INM) considera que para que el programa tenga efecto «se necesita mejorar la comunicación entre los servicios climatológicos y de Protección Civil», para que la información llegue cuanto antes a las autoridades y éstas pongan sobre aviso a los ciudadanos. Asimismo, los desbarajustes climáticos acentuados por la acción del hombre -los meteorólogos pusieron como ejemplo la presencia de nieve en México, de huracanes en España o de lluvia en la árida Patagonia argentina- «hay estudiarlos con distancia ya que afectan de forma diferente en cada región del mundo», señaló el director del INM. «No obstante -añadió-, si se gestiona con precisión podríamos ralentizar el imparable calentamiento de la tierra en los próximos 20 ó 30 años». Turismo y efecto invernadero Precisamente, entre las causas del calentamiento de la superficie terrestre, los 400 expertos reunidos en la conferencia internacional sobre el clima señalaron al turismo como parte responsable de la emisión de gases contaminantes, junto a la industria pesada o el trasporte de mercancías. El turismo es uno de los vectores de los cambios (climáticos) actuales y contribuye, excesivamente, al proceso de calentamiento del Planeta, reconoció Francesco Frangialli, director general de la Organización Mundial del Turismo (OMT). El año pasado, 842 millones de personas viajaron a otro país y el 40% de ellas utilizó el avión para desplazarse, contribuyendo así a las emisiones de gases de efecto invernadero. Aunque por ahora el transporte aéreo sólo representa el 2% de las emisiones de CO2, este porcentaje «está creciendo», advirtió Frangialli. Las proyecciones hablan de 1.100 millones de viajes al extranjero en el 2010 y en el 2020, de 1.600 millones. En ese contexto, la OMT decidió apoyar la propuesta formulada por la Comisión Europea para incluir en el 2011 o el 2012 el transporte aéreo en el mecanismo general de limitaciones e intercambio de derechos de emisión de CO2 a la atmósfera.