El Rey interrumpió su «descanso» para conocer a su octava nieta en la clínica Ruber Internacional
«La infanta Leonor le dio muchos besos a su hermana», afirmó el príncipe Felipe
El presidente del Gobierno, el líder de la oposición y el alcalde de Madrid también se acercaron

Los Reyes saludan a la salida de la clínica Ruber Internacional, después de visitar a su nieta Sofía
La infanta Leonor conoció ayer a su hermana, la infanta Sofía, quien nació el domingo pasado en el hospital Ruber Internacional. Nada más verla le dio «muchos besos», según contó el príncipe Felipe al grupo de periodistas que montan guardia a la entrada de la clínica. Don Felipe abandonó el centro hospitalario poco antes de las nueve de la mañana. Dos horas después regresó al Ruber conduciendo su propio vehículo y con la primogénita detrás, sentada en una sillita y sujeta al cinturón de seguridad. El heredero de la Corona y la infanta Leonor estuvieron una hora y media en compañía de la Princesa de Asturias y la recién nacida. A la salida, padre e hija posaron para los periodistas. La infanta llevaba un vestido de flores en tonos azules, una rebeca azul a juego, leotardos blancos (hacía frió en Madrid esta mañana) y una diadema con lazo en lo alto de su rubia melena. Don Felipe comentó que la reacción de la infanta Leonor al ver por primera vez a su hermana fue «muy buena». «No tiene celos», aseguró. La primogénita, de 18 meses, dio muestras de su carácter al no consentir que su padre le cogiera de la mano. Agarrada a un peluche de pato de color rosa, la infanta, por su propio pie, anduvo unos pasos en dirección hacia los fotógrafos, quienes reclamaban su atención y le pedían que saludase. Leonor, sorprendida, bajó uno metros la rampa con cara de no entender el porqué de aquel alboroto. Su padre, resignado y sonriente, observó sus movimientos durante unos minutos. Al final la cogió en brazos y la sentó de nuevo en el asiento trasero del vehículo. Segundos después, don Felipe y su hija emprendieron el regreso a la Zarzuela. Por la tarde, Letizia Ortiz y la infanta Sofía recibieron numerosas visitas. Poco antes de las 16.30 horas llegó una nutrida representación de la Familia Real. De un coche descendió la Reina con los hijos de los duques de Lugo, Felipe Juan Froilán y Victoria Federica. De otro descendieron la infanta Cristina, su esposo, Iñaki Urdangarín, y sus dos hijos mayores, Juan Valentín y Pablo Nicolás. Los duques de Palma permanecieron en la clínica alrededor de una hora. A la salida, la infanta Cristina comentó que su sobrina era «una monada» y «una preciosidad». También dijo que se daba «un aire» a la primogénita. Los hijos de los duques de Palma preguntaron a sus padres si su prima tenía dientes. Pasadas las cinco apareció en la clínica la madre de Letizia Ortiz, Paloma Rocasolano, acompañada de sus padres, don Francisco y doña Enriqueta. La esperada presencia del Rey Vestido con una chaqueta azul marina y una corbata en tonos salmón, el monarca saludó a los periodistas y entró en el Ruber con el jefe de la Casa Real. Fuentes de Zarzuela aseguraron que el monarca había aprovechado estos días para «descansar» y que ayer visitaría a su octava nieta, como así sucedió. También se acercaron el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero en compañía de su mujer, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón y el líder de la oposición, Mariano Rajoy.