Las plantas se curvarán una sobre otra en espiral, como la broca de un taladro

Calatrava levantará en Chicago el mayor rascacielos de EE.UU.

El edificio llamado «La Aguja» alcanzará los 610 metros, con unas 150 alturas

Publicado por
Mercedes Gallego - nueva york
León

Creado:

Actualizado:

«Inspirado por la naturaleza, imaginado por Calatrava». Ése es el eslogan con el que se venderán los pisos del rascacielos más alto de EE.UU, que ayer recibió luz verde del Ayuntamiento de Chicago para empezar su construcción este mismo mes. En la guerra por el quién lo hace más alto parece haber ganado el arquitecto valenciano. El dubio honor se lo iba a adjudicar Daniel Libeskind, que ganase el concurso para desafiar a los terroristas con otro gigantesco rascacielos que se erguirá sobre las cenizas de las Torres Gemelas. La llamada Torre de la Libertad (Freedom Tower) medirá 541 metros, pero La Aguja de Chicago (The Chicago Spire) alcanzará los 610, según el último diseño, que puede llegar a tener 150 plantas curvadas una sobre la otra en forma de espiral. Desde que se anunciase en el 2005, el proyecto ha pasado por varios diseños hasta ensanchar su base, achatar la cumbre y enterrar bajo el suelo un gigantesco aparcamiento. Con ello ha pasado de ser visto como un taladro que se abre paso en el cielo, un tornillo que atraviesa las nubes a una vela de cumpleaños, en su imagen final. Lujo frente al lago Michigan Las reticencias de los vecinos, preocupados por el tráfico, han sido allanadas trasladando la entrada del aparcamiento al parque Du Sable que la misma empresa, Shelbourne Development Grou, desarrollará a pie de agua, previo pago de nueve millones de dólares. La constructora irlandesa promete convertir ese enclave donde se dan la mano el lago Michigan y el Río Chicago en «la dirección más celebrada del mundo», con una colección de 1.200 residencias de lujo «que sólo unos pocos afortunados podrán llamar su hogar», dice el website que sondea clientes ( www.thechicagospire.com ). Los afortunados también relevarán a los oficinistas de las Torres Sears, las más altas del país desde que cayesen las Torres Gemelas, de la ansiedad que supone aparecer en las conspiraciones terroristas. Antony Wood, director ejecutivo del Consejo para edificios Altos y Habitats Urbanos, admite que como edificio emblemático podrá ser visto como objetivo terrorista, pero insiste en que la respuesta adecuada «no es disminuir la necesidad de poner a prueba los límites de los logros humanos que ha dado lugar a edificios de vértigo, sino enfrentar las causas del terrorismo». Calatrava no ha anunciado ningún plan para proteger el edificio y facilitar su evacuación en el caso de que la guerra contra el terrorismo del presidente Goerge W. Bush sufra algún revés. Su visión artística que los constructores venden como «una mezcla única de arquitectura e ingeniería» se ha enfocado a resolver otros problemas de tipo ecológico, con los que de paso también se ha ganado el beneplácito del alcalde de Chicago Richard Daley, embarcado en una cruzada medioambiental que promuevo los edificios verdes. El Chicago Spire reciclará el agua de lluvia para regar los jardines, la del río para el aire acondicionado y tendrá cristales especiales que protegerán a las aves migratorias que se chocan en las alturas contra los rascacielo. Otras obras en el país El arquitecto valenciano afincado en Nueva York ya ha puesto su sello en otras ciudades estadounidenses, empezando por ésta en la que se refugia de la polémica que acompaña a otros proyectos suyos en el mundo. En Nueva York se ha perpetuado con el intercambiador de la Zona Cero y en Dallas ha construido tres puentes.

Cargando contenidos...