La ley prohíbe la clonación humana y creación de embriones o preembriones para experimentar
España, noveno país del mundo en autorizar la clonación terapéutica
Sólo el PP rechazó en el Congreso la Ley, que socialmente tiene en contra a la Iglesia Católica Una
España se convirtió hoy en el cuarto país de Europa y el noveno del mundo en aceptar la clonación terapéutica con la aprobación definitiva en el pleno del Congreso de la Ley de Investigación Biomédica, que fue apoyada por todos los grupos salvo el PP. En la votación separada de las enmiendas incorporadas al proyecto a su paso por el Senado, el PP apoyó las negociadas en esa Cámara y votó en contra del núcleo de la ley, explicó a Efe su portavoz en la Comisión de Sanidad del Congreso, Mario Mingo. El texto prohíbe expresamente la constitución de preembriones o embriones humanos exclusivamente con fines de experimentación y aprueba la clonación terapéutica. Esta técnica consiste en la transferencia del núcleo de una célula adulta de un paciente a un ovocito al que se le ha extraído su núcleo para reprogramar su crecimiento celular y poder crear así células madre embrionarias capaces de crear tejidos u órganos que se puedan trasplantar a la persona enferma. Este punto ha sido el más polémico de la Ley y suscitó desde un principio la oposición del PP, de la Iglesia católica y de otros sectores. En la defensa de la norma, la ministra de Sanidad, Elena Salgado, señaló que el texto se ha enriquecido durante su tramitación parlamentaria. A su juicio, la norma es una «ley de garantías» que pretende alcanzar un equilibrio entre el respeto a la libertad de investigación y los controles que garantizan que ésta se realiza en el respeto a los derechos del ser humano y, en particular, a la protección de las personas participantes en los ensayos. Salgado enfatizó que la norma establece que «la salud, el bienestar y el interés» de una persona que participe en la investigación prevalecerá por encima de los intereses de la ciencia. La Ley trata de dar respuesta a las nuevas necesidades de la investigación biomédica y da la oportunidad a España de formar parte de los países que lideran la investigación biomédica. Además garantiza el derecho a la no discriminación, la confidencialidad de los datos y la gratuidad de las donaciones de material biológico, y para asegurar su desarrollo se constituye el Comité de Ética de la Investigación, que garantizará que las investigaciones se adecúen a los requerimientos metodológicos, éticos y jurídicos exigidos. Argumentos del rechazo del PP Asimismo, se crea la Comisión de Garantías para la Donación y Utilización de Células y Tejidos Humanos, que debe informar de los proyectos que utilicen o generen estos materiales, incluida la reprogramación celular. Por el contrario, para el diputado popular, Mario Mingo, aunque se ha mejorado la iniciativa inicial, que era «francamente mala», -afirmó- sigue conteniendo «elementos nucleares dañinos para la ética y el concepto científico de la realidad de hoy». El Gobierno sigue «empecinado en sus errores» y está «anticuado» desde el punto de vista científico, ya que maneja conceptos anteriores a 1995, cuando las nuevas investigaciones en el 2007 apuntan a la posibilidad de reprogramar una célula adulta de la piel, agregó. El PP votó a favor de algunas enmiendas procedentes del Senado que a su juicio mejoran el texto así como la disposición que permite la creación de bancos de cordón umbilical que tengan por objeto la gestión empresarial de servicios de procesamiento, preservación, almacenamiento y distribución de este material biológico.