El Ayuntamiento paraliza las fuentes ornamentales y la aspersión
Cierran en Benalmádena una torrede frío por cuatro casos delegionella
La instalación no está ni en un hotel, ni en un hospital, sino en la administración pública
El Ayuntamiento de Benalmádena (Málaga) clausuró hoy la torre de refrigeración de un establecimiento público que no acreditó su programa de mantenimiento según la normativa vigente en las inspecciones efectuadas por la Junta de Andalucía tras detectarse cuatro casos de legionelosis en vecinos de esa zona. A instancias de técnicos de la Junta, el consistorio ordenó paralizar la torre, situada cerca de los domicilios de los cuatro hospitalizados por legionelosis, aunque el establecimiento -del que no se precisaron datos para no alarmar al vecindario- puede seguir abierto, según informó el Jefe del Servicio de Salud de la delegación de Salud de la Junta en Málaga, Juan Borrajo. El Ayuntamiento, que colabora activamente con la Junta, decidió mientras se verifica la situación interrumpir el funcionamiento de fuentes ornamentales y el riego por aspersión en parques públicos en el núcleo de población de Arroyo de La Miel, donde viven los cuatro enfermos, y si baldea, lo hará con agua con cloro. Borrajo explicó que este tipo de torres, que generan frío utilizando agua y aire y producen aerosoles y condensaciones, principal fuente de riesgo en casos de legionella, están en las terrazas, por lo que el posible problema se da hacia el exterior. Precisó que no se imputa la causa a la referida torre porque para ello se tendría que demostrar que en las muestras tomadas crece la legionella y que se trata del mismo serotipo que tienen los cuatro pacientes. Uno de ellos -un hombre de 70 años- seguía esta tarde estable dentro de la gravedad en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Clínico Universitario de Málaga capital, mientras que los otros tres están fuera de peligro, sin que se hayan producido empeoramientos. Si trascendió que la torre clausurada no está en un hotel u hospital, ni es un edificio de alguna administración pública. La Junta inspeccionó 15 torres de refrigeración, de las que 14 tienen bien sus instalaciones y mantenimiento, mientras que en la otra se detectaron deficiencias en el mantenimiento y se procedió al cierre y a tomar muestras que se analizan en el Laboratorio de Salud Pública, aunque hay que esperar 48 horas para comprobar si crecen colonias de bacterias en el cultivo. Algunos de los hospitalizados viven en la misma calle del establecimiento donde se clausuró la torre y todos residen cerca, aunque ninguno de ellos visitó el referido inmueble. Juan Borrajo destacó la importancia de atajar los riesgos como se ha realizado y que también se tomaron muestras en una segunda torre que está dentro de un perímetro de 1,5 a 2 kilómetros, de acuerdo con lo establecido para estos casos. La legionella se acantona en agua si no hay instalaciones adecuadas, los ramales están obsoletos y no se mantienen las condiciones de cloración y temperatura adecuadas, tras lo que salen aerosoles contaminados con la bacteria, por lo que si se cierra la torre, se elimina el riesgo. mientras se espera a una solución definitiva.