Estados Unidos «sufre una invasión», por lo que se extiende la fiebre anti China
Los productos elaborados en China forman parte, ya desde hace tiempo, de los mercados occidentales. Su presencia ha llegado a ser tal que en países como Estados Unidos se comienza a definir como «invasión». De hecho, y para combatirla, han surgido iniciativas como la campaña que acuña el lema «China free» -que podría traducirse como «libre de China»- para identificar a aquellos productos que no provienen del gigante asiático. Además, este proyecto ha conseguido la atención de importantes medios de comunicación: la cadena conservadora Fox News dedicó recientemente un programa a denunciar la escasa calidad de las mercancías de origen chino. Por su parte, la CNN tiene a diario el espacio Made in China. La realidad es que en los últimos meses se han multiplicado las denuncias sobre las irregularidades de este tipo de artículos y, desde octubre, el 61% de los productos retirados del mercado por las autoridades eran de procedencia china. En enero se ordenó la retirada de cien mil collares para niños; en abril, la Administración de Comidas y Alimentos -FDA-alertó sobre cien productos para alimentar animales contaminados con melanina. También fueron interceptados barcos que transportaban pescados y mariscos, según el FDA, con salmonela y antibióticos. En mayo cuando 900.000 tubos de dentífrico destinado a hoteles, prisiones y hospitales se apartaron del mercado al descubrir que contenían un producto químico.