| Crónica | Museo de Yad Vashem |
La memoria de una tragedia
El Museo del Holocausto de Jerusalén gana el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2007 por su tenaz labor para promover desde el recuerdo la superación del odio, el racismo y la intolerancia

El museo contiene documentación sobre tres millones de víctimas que murieron durante el Holocausto
El Museo del Holocausto de Jerusalén -Yad Vashem- ha obtenido el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2007, que fue fallado ayer en Oviedo. El jurado, presidido por el jefe de Gobierno del Principado, Vicente Álvarez Areces, considera a esta institución el «recuerdo vivo de una gran tragedia histórica» y le concede el galardón «por su tenaz labor para promover, entre las actuales y futuras generaciones, y desde esa memoria, la superación del odio, del racismo y la intolerancia». Esta candidatura logró imponerse entre las 47 que inicialmente habían sido presentadas. Había sido propuesta por la canciller alemana, Angela Merkel, y contaba con importantísimos apoyos como los del presidente de Israel, Shimon Peres; el ministro español de Exteriores, Migual Ángel Moratinos; el exprimer ministro israelí, Benjamin Netanyahu; el ex secretario general de la ONU, Koffi Annan, o la senadora de los Estados Unidos, Hillary Rodham Clinton. El jurado estaba constituido por representantes de las entidades que forman parte del Patronato de la Fundación Príncipe de Asturias. El ex jefe de la Casa del Rey, Fernando de Almansa, dijo que el jurado «no podía dejar de ser sensible a todo lo que significa este museo, sobre todo en estos tiempos que no se caracterizan precisamente por la tolerancia». El consejero del Banco de Sabadell, Juan Manuel Desvalls, señaló que «es un premio muy merecido, aunque ha habido sus discusiones, como es normal». La alcaldesa de Gijón, Paz Fernández-Felgueroso, se mostró muy satisfecha porque el premio haya reconocido el trabajo a favor de valores como «la solidaridad entre el género humano». «Es importante resaltar el recuerdo de una tragedia abominable y, sobre todo, con proyección hacia el futuro para que no vuelva a suceder y para proclamar la necesidad de la solidaridad en todo el mundo», añadió.