Cosas de aquí | De prieto picudo
Un leonés en cuerpo y alma
Vino de referencia entre las elaboraciones con prieto picudo de la bodega Dominio Dostares, el crianza Leione asume dentro y fuera de la botella el sello y la personalidad del León más noble
Ramiro
El primer acierto fue la elección del nombre, anterior incluso al vino que esta tarde (20.00 horas) será presentado en público en el área de restauración de El Corte Inglés. El segundo es la etiqueta, una bellísima composición gráfica que viste con gran elegancia una botella clásica en las elaboraciones de la bodega matriz, las berciana Dominio de Tares, y que en la escala de referencias equivaldría al popularísimo Cepas Viejas. La tercera es, lógicamente, el contenido, un tinto con nueve meses de crianza en barrica nueva de roble francés, húngaro y americano. Es un monovarietal prieto picudo de estructura un tanto compleja pero muy asumible incluso por el consumidor nada avezado. Va a ser el vino de referencia de Dominio Dostares, el proyecto vitivinícola que la matriz berciana desarrolla en la tierra del prieto picudo, concretamente en Pajares de los Oteros. La empresa es titular allí de 128 hectáreas del poco viñedo viejo que se conserva, todo en vaso, de entre 80 y 110 años, y aguarda la conclusión del proceso de concentración para conocer no sólo qué y dónde le corresponde en el reparto del cepaje, sino también la ubicación de una bodega que ya existe en planos y que se anuncia más grande y con mayor capacidad de producción (medio millón de litros al año) que la de San Román de Bembibre, en la que de momento duermen los tintos que se elaboran con prieto picudo. Tres en concreto: el ya conocido Cumal (monovarietal también, de 15 meses en barrica), que es el que corona la gama y que en menos de un año de permanencia en el mercado se ha ganado un gran prestigio y un hueco en los mejores restaurantes; el jovencísimo Estay, también tinto de prieto picudo con seis meses de permanencia en roble, y el revolucionario Tombú, un rosado muy clarito, de color fresa inmadura y de una explosión aromática sorprendente. Un vino, en fin, de marcado carácter femenino, e incluso para bebedores que se inician. La gama se completará, de momento sin posibilidades de ampliación, porque esa es la filosofía de la marca, con un blanco, Brysel, con aportes varietales de verdejo (70%) y albarín (30%). De momento es sólo un ensayo en bodega. Y no será otra cosa hasta que la dirección técnica de la misma alcance el objetivo asumido en términos de calidad. Dominio Dostares es «la apuesta» de Dominio de Tares por el prieto picudo. Una apuesta con garantías de éxito, a la vista del alcanzado con los mencía de la bodega berciana, el 70% de las exportaciones. El objetivo final en el caso de Pajares de los Oteros es un vino de pago.