Diario de León

Entre los alumnos con padres de mayor o menor formación existen diferencias de 85 puntos

El Pisa avala que la riqueza de un país no garantiza mejor educación

El número de libros existentes en una casa condiciona mucho más el éxito del estudiante

Imagen de archivo de un aula de un colegio durante una clase de dibujo

Imagen de archivo de un aula de un colegio durante una clase de dibujo

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Rafael Herrero - madrid
León

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El Informe Pisa 2006 constata que la riqueza de los países no garantiza ni es determinante para lograr mejores resultados educativos, sobre todo cuando se sobrepasa un determinado nivel del PIB por habitante. En primer lugar, según aumenta el PIB per capita, también lo hacen los resultados cosechados por los escolares que participan en el estudio educativo. Cuando se parte de los niveles más modestos de renta, un aumento de ésta se corresponde con mejores resultados pero, a partir de un determinado nivel de riqueza, la mejora de los resultados parece depender en mayor medida de otros factores. Por ejemplo, en los resultados sobre conocimientos científicos -principal área de la prueba internacional de Educación-, países como Estados Unidos (puesto 29, con 489 puntos) o Noruega (puesto 33 y 487 puntos) presentan los mayores PIB per capita, pero están lejos de los mejores resultados en esta materia y próximos a los de países de Europa del Este -Rusia (puesto 35 y 479 puntos) y Polonia (puesto 23 y 498 puntos)-, con la cuarta parte del PIB por habitante. Todos ellos, al igual que España (puesto 31 con 488 puntos), octava potencia mundial del mundo, están por debajo del promedio de la Ocdde (500 puntos). En el caso español el comportamiento es similar al internacional, ya que también aumenta el rendimiento con el PIB per capita. Es indudable que un país -o una comunidad autónoma- más rico se sitúa en buenas condiciones para obtener buenos resultados educativos, pero la correlación de éstos y la riqueza pone de manifiesto que «los mejores resultados no derivan precisamente de una mayor riqueza», según el informe español de Pisa. Así, en nuestro caso, España y Andalucía se sitúan en una posible recta de regresión, pero las comunidades autónomas de Castilla y León, La Rioja, Aragón, Cantabria, Cantabria, Asturias y Galicia, con un PIB per capita similar o inferior al español tienen mejores resultados, similares a los de Reino Unido, Alemania o Países Bajos, Estados con un nivel superior de riqueza. La conclusión obtenida de estos datos es que, a partir de ciertos niveles de riqueza, la influencia de los contextos sociales y culturales, los sistemas educativos, las políticas aplicadas y las actitudes sociales e individuales sobre la educación cobran progresivamente mayor importancia. Éste sería el caso del denominado índice de estatus socioeconómico y cultural (Esec) en materia de Ciencias, de donde se desprende que los alumnos con padres universitarios obtienen mayor puntuación que los vástagos de progenitores que no finalizaron los estudios obligatorios. Entre los alumnos españoles cuyas familias tienen menor formación y los hijos de los universitarios hay una diferencia en Pisa 2006 de 85 puntos. En el primer caso, los hijos obtienen una puntuación media de 439 puntos, 49 puntos por debajo de la media española; en el segundo, alcanzan una puntuación media de 524 puntos, 36 puntos por encima de la media de España. Además, entre los alumnos españoles cuyas familias tienen menor cualificación profesional o que son trabajadores manuales (cuello azul) y los hijos de las que alcanzan mayor cualificación (cuello blanco) hay una diferencia de 59 puntos en España y de 73 en el promedio Ocde. En un 36% de los hogares de los alumnos en el informe Pisa 2006, los estudios más altos alcanzados por los padres son los secundarios obligatorios. De las comunidades autónomas que amplían la muestra, en Andalucía esta cifra se eleva hasta el 48%, más del doble que en el País Vasco o Asturias. En Galicia y Cataluña se alcanza o supera el 30%. En el resto de las comunidades autónomas este porcentaje se sitúa entre el 20 y el 30%. Libros en el hogar El nivel de estudios alcanzado por las madres es, dentro de los componentes del Esec, junto al número de libros en el hogar, el que condiciona en mayor medida los resultados de los alumnos. La diferencia entre los estudiantes cuyas madres no han finalizado los estudios obligatorios y aquéllos cuyas madres tienen titulación universitaria es de 85 puntos en España y de 100 en el promedio Ocde. El número de libros en el hogar también parece condicionar los resultados cosechados por los alumnos. El 7% de los escolares que viven en hogares donde hay menos de diez libros consigue una puntuación media de 407 puntos. Esta cifra se eleva hasta los 542 puntos en el caso de los alumnos en cuyos hogares hay más de 500 libros.

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