Pajas muertas
HACE veintitantos años se rehabilitaron las primeras pallozas con cargo a ubre pública, siempre escurrida para estos asuntos. Fueron agraciadas las de Campo del Agua, pueblo de Ancares vacío de gentes y de entidad desde alguna mortandad apestada del XIX que vació sus dos barrios, acogiéndose los supervivientes a la hospitalidad de Aira da Pedra. Conocí el lugar en los setenta conminado por la voz amiga y pluma apasionada de Esteban Carro Celada, aquel gran cura astorgano que se fue un verano allá arriba a pasar unos días cuando aún se ocupaban unas cuantas casas de paja por gentes de Aira que cada año resideciaban allí enseres y ganados por aprovechar los pastos del estío. Reporteó Esteban la curiosa costumbre de unas gentes que tenían dos pueblos a la vez y vivían en el arcaísmo de unas pallozas donde el hombre era ganado; y el ganado, rey de la casa compartida. Esta alternancia trashumante acabó por perderse y en Campo sólo quedaron dos o tres gentes resistiendo los días y su rigor de altiplano. Era aquello una vida cuasi fósil. Las techumbres (paja centenal agavillada en colmos o manaos) se pudrían de musgo y viejura. Se hundieron en su mayoría. Los muros se desencuadernaban y había casas que eran sólo montonera. Fantasmagoreaba el viento entre tanta piedra muerta. En los ochenta estrenamos Junta autonómica y de ella salieron los primeros dineros para rehabilitar las pallozas de Campo. Objeté. ¿Servirán después para algo o es sólo por demostrar sensibilidad política con la arquitectura rural?... Como no tuvieron función o utilidad, un posterior incendio lleno de sospechas devoró todo lo reconstruído y gastado. Y no hubo más. Les decíamos al delegado Trancón y a Yuma, entusiasta promotor, que era un alto riesgo pagar con dineros públicos el arreglo de inmuebles privados; y que, con este precedente, el resto de la gente dejaría morir sus pallozas para que viniera el Estado a alegrarles las pajarillas. Con los hórreos de por allí o de Valdeón se reincidió en este buenismo inútil. A los propietarios de hórreos o pallozas (ya perdida su función, ya considerado estorbo o pobreza) no les dolía mucho su muerte; incluso la empujaban. ¿Desaparecen las pallozas?... Hace poco más de un siglo, más de media provincia, desde Campos y Páramos a Riaños y Bierzos, se techaba en paja. ¿Y?...