Diario de León

| Análisis | Investigación en León |

Antonio de Valbuena. Poeta,narrador y crítico polémico1397124194

Joaquín Serrano publica, en una edición de la Universidad de León, el estudio más extenso sobre este inquieto hombre de letras leonés del último tercio del siglo XIX y principios del XX

Publicado por
T. Fernández león
León

Creado:

Actualizado:

«Antonio de Valbuena (1844-1929). Poeta, narrador y crítico polémico», es el título del libro, obra del profesor Joaquín Serrano y prologado por José María Balcells, catedrático de Literatura Española de la Universidad de León, que a lo largo de sus 523 páginas supone el estudio más extenso sobre este polémico hombre de letras leonés del último tercio del siglo XIX y principios del XX. Antonio de Valbuena tuvo durante cerca de veinte años una popularidad estrepitosa y a menudo escandalosa por sus críticas a la Real Academia y a escritores aristócratas y académicos. Llegó a publicar alrededor de treinta libros, la mayoría de los cuales es casi imposible encontrarlos en la actualidad, por lo que este estudio resulta de especial importancia y oportunidad. La obra, editada por la Universidad de León a través del Servicio de Publicaciones, dedica un primer y largo apartado a la biografía del autor, que llegó a tener altos cargos en la tercera guerra carlista, en la que se insertan tres decenas de fotografías del escritor en distintos momentos de su vida y de motivos con él relacionados. Es curioso constatar en esta parte, no solo las actividades literarias de Valbuena sino también su prolongada labor a favor de la zona de Riaño, promoviendo la construcción de carreteras, escuelas, iglesias y otros servicios. Controversias Tras los datos biográficos, el autor hace un estudio de los tres géneros literarios que cultivó: la poesía, la narrativa y la crítica. El apartado «Valbuena poeta» es más corto, acaso por el menor cultivo y el menor éxito que tuvo como tal. Le sigue un capítulo sobre la obra narrativa, compuesta de una novela larga (Agua turbia) y cinco libros de relatos cortos (entre los que están los famosos Rebojos y Parábolas), narraciones que Joaquín Serrano intenta engarzar con el resurgimiento de la novela católica y confesional, que en la década de 1880 se estaba forjando, en oposición a la que consideraban novela «liberal» y perjudicial. El capítulo más extenso analiza la obra crítica de Valbuena, que tanta fama le dio en su momento, algunos de cuyos libros son Ripios Aristocráticos, Ripios Académicos, Ripios Vulgares, Ripios Ultramarinos, Corrección fraterna, o cuatro tomos de su Fe de erratas de diccionario de la Academia. Libros que lograron enorme éxito (varios alcanzaron las cuatro ediciones y alguno hasta la séptima), algo absolutamente insólito en este tipo de obras. En este apartado, se dedica una especial atención a las controversias que Valbuena sostuvo con tantos escritores contemporáneos (Manuel Silvela, Menéndez Pelayo, Emilia Pardo Bazán, Manuel Gutiérrez Nájera, Roa Bárcena, Julio Casares, Fernández Show o Julio Cejador), polémicas que él mismo alimentaba, ya que le venían muy bien para lograr encumbrarse a la fama. A la hora de resaltar aspectos significativos del estudio de Joaquín Serrano, llama la atención el catálogo que hace de las opiniones que otros escritores han dado sobre Antonio de Valbuena, recogidas en la «Conclusión». En este apartado leemos que Azorín habló de la «popularidad estrepitosa» de Valbuena; Emilia Pardo Bazán escribió que «es favorito de la juventud (los muchachos entre quince y veinte se lo saben de memoria)»; Clarín dijo que «es un escritor satírico tal como le piden nuestra lengua y nuestra raza» y, su adversario Julio Casares reconocía, treinta años después, que «aun perdura el recuerdo de los primeros Ripios y de las carcajadas con que fueron acogidas las agudezas de su Fe de erratas». Menéndez Pelayo, enfadado con él, afirmó que no escribiría la historia de la sátira en España «por no nombrarle». Gómez Restrepo, hablando de Colombia, escribió que «no hay estudiante, ni escribiente de oficina, ni abogadillo que no los conozca perfectamente (a Valbuena y sus obras)». El crítico contemporáneo Abel Sorralto aseguró que «los tales Ripios se vendieron a millares. Y no solo se vendieron los Ripios, sino que le brotaron al autor tantos imitadores que, a la fecha (1894) no hay ya quien pueda contarlos». Martínez Cachero, por su parte, escribió que «no resulta equivocado afirmar que el Clarín de los Paliques y el Valbuena de los Ripios fueron en su día los críticos literarios más populares». En cuanto al gran periodista argentino Soiza Reilly, comentó que «sus artículos se pagan a precio de oro», mientras que el catalán Damián Isern, indicó que Valbuena y Clarín son «los dos críticos más de moda en estos momentos». Más recientemente, el mismo Zamora Vicente recoge que «los Ripios debieron ser muy leídos. El clima de agria controversia que Valbuena despertaba llegó a los más apartados rincones de la Península». Corrector de obras clásicas Además de los aspectos críticos, el libro resalta en Valbuena su afán de perfección y su atrevimiento, que le llevaron a pretender corregir obras clásicas. Así, propuso la corrección de versos de Fray Luís de León, del himno religioso «Stabat Mater», e incluso en 1912 envió una «Preces» al Papa Pío X para corregir una oración de Santo Tomás de Aquino del siglo XIII. Hacia el final del estudio, sobresale un apartado sobre «la recepción de Valbuena en la actualidad», donde se citan y comentan los estudios y las obras que sobre él se han editado o reeditado desde hace medio siglo. Entre las reediciones, de sus treinta obras solo han vuelto a ver la luz recientemente «Rebojos», «Caza mayor y menor», varios artículos de prosa crítica y, últimamente «Parábolas», en la Biblioteca Leonesa de Escritores que distribuyó Diario de León. Y en cuanto a los estudios, además de varios artículos del mismo Joaquín Serrano, destaca la labor del francés Jean-François Botrel y de Nieves Algaba Pacios. Este es el escritor leonés al que está dedicado el largo estudio del profesor Serrano. Habida cuenta de que tantos y tan importantes autores y críticos ensalzaron la figura de Antonio de Valbuena, la Universidad de León ha sacado a la luz un trabajo completo y concienzudo sobre su vida y obra, y ha puesto a disposición del público, una visión general, detallada y científica de toda la obra del gran escritor que fue este leonés.

tracking