| Análisis | Investigación en León |
Los peces de las lagunas someras determinan la calidad de sus aguas
Los peces contribuyen esencialmente en la estructuración de los lagos poco profundos mediante la depredación y resuspendiendo el sedimento al alimentarse sobre el fondo
La importancia ecológica de los lagos someros, aquellos que tienen una profundidad media no superior a los tres metros, radica en que, al ser numéricamente los más abundantes del mundo, proporcionan agua para usos agrícolas, industriales, domésticos y recreativos a una gran parte de la humanidad y constituyen importantes reservorios de biodiversidad. Estos ambientes han sufrido históricamente numerosos impactos negativos, entre ellos el vertido de sustancias contaminantes, la sobreexplotación de sus recursos, la introducción de especies exóticas o la desecación intencionada que lleva en muchos casos a su completa desaparición. Existe aún un notable desconocimiento acerca de la estructura y el funcionamiento de estos ecosistemas, muy representados en la Península Ibérica, en especial en lo concerniente al papel que juegan en ellos las poblaciones de peces. En este sentido, la investigación llevada a cabo bajo la dirección de la doctora Margarita Fernández Aláez, del Departamento de Biodiversidad y Gestión Ambiental de la Universidad de León, y la doctora Susana Romo Pérez, del Departamento de Ecología y Microbiología de la Universidad de Valencia, ha puesto de manifiesto la relevancia de la gestión de las comunidades piscícolas en la conservación de los lagos someros. Para ello se efectuaron tanto análisis experimentales como estudios de campo en diversos lagos localizados en León y en la Comunidad Valenciana, a fin de establecer la relación entre la estructura de la comunidad de peces y el estado de calidad ambiental de cada sistema. La hipótesis de partida es que en estos lagos, en los que no existen grandes depredadores, el crecimiento excesivo de las poblaciones de peces hace que sus especies presa: zooplancton y pequeños invertebrados, no sean muy abundantes y sean incapaces a su vez de controlar el desarrollo masivo de las algas del fitoplancton y de las que viven sobre las plantas acuáticas, lo que conduce al lago a un estado casi irreversible de alta turbidez y a la desaparición de la vegetación sumergida. Para lograr los objetivos propuestos, se realizaron dos experimentos en los lagos Sentiz (León) y Xeresa (Valencia), donde se estudió la ecología de dos especies de peces, una de ellas endémica de la Península Ibérica, bermejuela ( Chondrostoma arcasii ), y otra introducida a mediados del siglo XX, la gambusia ( Gambusia holbrooki ). Se evaluó cómo se altera el comportamiento alimenticio de estas especies a medida que aumenta la concentración de nutrientes (fosfatos, nitratos) y la densidad poblacional, analizando el contenido digestivo de varios ejemplares. La dieta Los resultados mostraron para ambas especies una dieta generalista, con un mayor consumo de zooplancton a medida que aumenta la concentración de nutrientes; y un incremento en el consumo de detritus en los individuos de mayor tamaño. Las bermejuelas mostraron una clara preferencia por las especies de zooplancton de gran tamaño, como la pulga de agua Daphnia , lo que provocó un cambio notable en la comunidad planctónica hacia una preponderancia en ella de los grupos rechazados, especies en general más pequeñas, que son menos eficaces en el control del crecimiento algal. Se observó asimismo un descenso en la transparencia del agua proporcional a la densidad poblacional de peces. En el caso de la gambusia, su dieta no se vio drásticamente alterada por los aportes de nutrientes, de forma que esta especie es capaz de ejercer importantes efectos de depredación sobre sus presas bajo una amplia gama de condiciones ambientales. Estos estudios experimentales se completaron con el análisis de la comunidad piscícola y de los patrones dietarios en varias lagunas costeras mediterráneas, en las que se observaron grandes fluctuaciones interanuales en la composición específica, así como variaciones en el espectro alimenticio de las especies de peces halladas, en función de las condiciones ambientales y de la comunidad de presas disponible. Al tratarse de lagos generalmente conectados entre sí y con el mar, es posible un reemplazamiento de las poblaciones y una optimización en el uso de los recursos tróficos a lo largo del año. Especies exóticas En los muestreos biológicos efectuados también se puso de manifiesto la presencia de varias especies exóticas como el pez sol ( Lepomis gibbosus ) o el black-bass ( Micropterus salmoides ), cuya progresión en los sistemas acuáticos españoles se asocia a la desaparición de endemismos de gran valor faunístico como el fartet ( Aphanius iberus ) o el samaruc ( Valencia hispanica ). El lago de la Albufera de Valencia fue objeto de un estudio especial, en el que se analizó la evolución de la fauna de peces y de la actividad pesquera durante el último siglo. Los datos facilitados por las comunidades de pescadores muestran que en este periodo han desaparecido más de la mitad de las especies, mientras que el número de especies exóticas se ha multiplicado por cuatro. Las principales capturas tradicionales (anguilas y lubinas) se consideran hoy esporádicas, siendo las carpas y los múgiles prácticamente las únicas especies presentes en la actualidad en el lago. Estos cambios se asocian a la degradación ambiental sufrida por este ecosistema, particularmente a la entrada de fertilizantes agrícolas y a la desaparición de la vegetación sumergida a partir de mediados del siglo XX. En conclusión, estos trabajos sugieren que los peces contribuyen esencialmente en la estructuración de los lagos someros no sólo mediante la depredación, sino también resuspendiendo el sedimento al alimentarse sobre el fondo y reciclando los nutrientes mediante la excreción. Por ello, una adecuada política de gestión pesquera y un control de la entrada de nutrientes son esenciales para la preservación de estos valiosos ecosistemas.