El mundo islámico celebra su gran fiesta
NABIL MOUNZER
El mundo islámico celebró ayer la principal festividad de su calendario, sacrificando a millones de animales, mientras que los peregrinos comienzan la lapidación del diablo en La Meca. Corderos, vacas y camellos han sido sacrificados a partir de las primeras horas del día en todos los estados islámicos, siguiendo la Sunna -hecho o costumbre del profeta Mahoma-, para conmemorar el sacrificio hecho por Abraham. Tres millones de peregrinos musulmanes se han congregado desde el lunes en La Meca. En la foto, el Gebel Rahmah -Monte de Piedad-, en Arabia Saudí, donde el profeta Mahoma pronunció su último sermón. | efe