Los investigadores trabajan para hacer posible su administración utilizando aerosoles
Esperanzador avance en lavacunacontra el sida mediante antígenos
Los resultados han sido ensayados en humanos con resultados satisfactorios
Los científicos siguen trabajando denodadamente por conseguir una vacuna eficaz contra el Sida. Un equipo internacional, con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha obtenido avances en el desarrollo de una vacuna preventiva contra el VIH, el virus causante de la pandemia del Sida. El Departamento de Comunicación del CSIC ha publicado un informe en el que señala que el modelo propuesto, basado en vectores del virus vacunal modificados genéticamente, ha sido probado en macacos y en un ensayo clínico de fase I en humanos. Asimismo, los autores han probado la viabilidad de su administración por vía respiratoria, con aerosoles, lo que facilitaría su uso en programas de vacunación en países en vías de desarrollo. Mariano Esteban, investigador participante del Centro Nacional de Biotecnología (del CSIC), en Madrid, explica que el modelo utiliza antígenos modificados de VIH para fomentar la activación en el organismo de una respuesta celular y humoral contra el virus del SIDA. La clave del modelo son los vectores que emplea, los canales utilizados para introducir los antígenos en el organismo. Esteban detalla el método empleado: «Utilizamos como vectores dos versiones modificadas del virus vacunal, usado como vacuna en la erradicación de la viruela. Se trata de los poxvirus MVA y NYVAC, que expresan cuatro antígenos modificados del VIH y que fueron administrados junto con ADN que expresa los mismos antígenos». La descripción de estos vectores fue publicada en 2007 en la revista Vaccine, por el grupo de Esteban. Probado en macacos El primer ensayo del modelo fue probado en macacos y empleó antígenos de VIH y de SIV, el virus de inmunodeficiencia en simios del que deriva el VIH. Según el investigador del CSIC, el experimento indicó, en un primer momento, que los vectores inducían una fuerte respuesta celular y activaban los linfocitos CD4+ y CD8+, claves en la defensa del organismo frente a patógenos. «Esta respuesta del organismo de los macacos, enfrentada al SIV híbrido entre VIH y SIV, daba como resultado una alta protección frente a la enfermedad», añade Esteban. Para desarrollar esta primera prueba en monos, los autores administraron primero dos dosis de ADN (semanas 0 y 4) por vía intramuscular. En las semanas 20 y 24 del experimento, inocularon en los animales los vectores de poxvirus por la misma vía. El segundo experimento de este proyecto, que empleó las mismas dosis de vacunación que en los macacos, consistió en un ensayo clínico de fase 1 con 40 voluntarios sanos, realizado para demostrar la seguridad de los vectores vacunales y orientar la pauta de administración más adecuada para estudios posteriores. El investigador del CSIC concreta los resultados obtenidos: «La administración de los vectores demostró una alta inmunogenicidad. Un 90% de los vacunados daban respuestas inmunes de células CD4+ y CD8+ específicas frente a los antígenos del VIH. Esta respuesta inmunológica del organismo se mantuvo durante al menos 72 semanas». El artículo que publica PNAS en su último número recoge uno de los últimos hallazgos del equipo: «El grupo ha demostrado, en macacos, que es viable administrar los vectores MVA y NYVAC a través de las vías respiratorias, mediante un aerosol. La vacuna es segura y produce respuestas inmunológicas específicas», explica Esteban. Este último paso responde al interés de los autores por buscar procedimientos de vacunación que sean accesibles a la población de países en vías de desarrollo.