No se han ratificado diez tratados internacionales contra la discriminación de inmigrantes y gitanos
AI denuncia que España no persigue las actitudes racistas y xenófobas
El organismo recuerda que no se publican datos sobre denuncias por delitos racistas
Amnistía Internacional (AI) denunció ayer el «desinterés» de las autoridades españolas por perseguir las actitudes racistas y xenófobas, a pesar de los numerosos casos de discriminación detectados por la Red Europea de Información Sobre Racismo y Xenofobia contra inmigrantes y personas gitanas. La organización reprocha también al Gobierno el oscurantismo a la hora de abordar estos casos y recuerda que España es uno de los cinco países de la Unión Europa que no publica datos oficiales sobre denuncias o procesos penales por delitos racistas. AI, en un documento hecho público en Madrid titulado «Entre la desgana y la invisibilidad», se hace eco de los informes de Naciones Unidas que apuntan que España es uno de los diez países europeos con mayor índice de casos de explotación sexual a mujeres y niñas extranjeras. Además, no ha ratificado el Convenio Europeo sobre la lucha contra la trata de seres humanos que entró en vigor el pasado febrero. España, asevera el estudio, «está a la cola de Europa en el combate contra el racismo y la xenofobia». Esteban Beltrán, director de la sección española de AI, defendió esta afirmación con datos: España no ha ratificado al menos diez tratados internacionales contra la discriminación de inmigrantes y personas gitanas, no ha transpuesto directivas comunitarias obligatorias sobre racismo, tiene leyes como la de extranjería con artículos declarados inconstitucionales y no ha puesto en marcha ningún plan integral de lucha contra el racismo. Según Amnistía, son especialmente preocupantes las últimas encuestas de opinión, que «dibujan un escenario de prejuicios y rechazo». El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), entre otros aspectos, apuntó en 2005 que cuatro de cada diez ciudadanos reconocían que les molestaría mucho o bastante tener como vecinos a una familia gitana. En el último informe sobre España de la Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI) de 2006, seis de cada diez encuestados asociaban la delincuencia con la inmigración. Amnistía muestra especial inquietud por el trato a la etnia gitana, que cifra en unas 700.000 personas. El organismo internacional reprocha a España que no haya puesto en marcha las medidas para mejorar la situación de este colectivo propuestas por Naciones Unidas y el Consejo de Europa. Las críticas de Amnistía Internacional se dirigen sobre al Ministerio de Justicia y la Fiscalía, organismos a los que reprocha «desinterés» en perseguir la xenofobia. En opinión de AI, hay «desconfianza en el sistema». A esta situación se une también lo que AI denomina «invisibilidad» del problema de la xenofobia por la ausencia de datos sobre ataques de corte racista.