Cerca de veinte millones de euros para la restauración ambiental de cuatro ríos
El Ministerio de Medio Ambiente ha adjudicado a la empresa Infraestructura Ecología, S. L. por un importe de 1.012.752 euros, la redacción de distintos proyectos destinados a restaurar la calidad ambiental de los ríos de la cuenca del Duero, así como sus valores asociados, ayudando a paliar los efectos de las inundaciones. El primero será la mejora del estado ecológico del Órbigo (León), para recuperar el hábitat fluvial y conservar y mejorar la vegetación de sus riberas, que complementará las obras de depuración que actualmente acomete la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) en el Alto Órbigo, en las que se invertirán ocho millones de euros. Las actuaciones en el Órbigo se sumarán a las tres que cuentan con proyectos ya redactados y que ejecutará CHD. Las obras en el Odra (Burgos), que cuentan con un presupuesto de más de tres millones de euros, permitirán minimizar la frecuencia de los desbordamientos y los efectos negativos que provocan las inundaciones, y mantener y promover los valores naturales y funcionalidad del ecosistema fluvial. Mejorarán, además, la circulación y la capacidad de evacuación hidráulica del río, controlarán el crecimiento de la vegetación que invade y obstruye el cauce, favorecerán la implantación de nuevas especies y minimizarán los procesos de erosión. En el río Negro (Zamora) las actuaciones, con cuatro millones de inversión, se centrarán en mejorar la calidad del hábitat, un espacio donde vive la náyade (mejillón en peligro de extinción), para lo que se acondicionarán los azudes que dificultan el movimiento de las truchas que durante una fase del ciclo biológico de la náyade son parasitadas por sus larvas. Además, se restaurará la vegetación afectada por los incendios forestales para evitar procesos erosivos, la recuperación de la ribera autóctona, y la mejora del patrimonio hidráulico y del uso público del cauce. En cuanto al Pisuerga, entre la presa de Aguilar de Campóo y Alar del Rey (Palencia), los trabajos, con 3,5 millones de presupuesto, permitirán recuperar la calidad de las aguas de uno de los principales ríos trucheros de la cuenca eliminando los sólidos en suspensión y mejorando los desagües que vierten al río. Además, se recuperará la continuidad longitudinal del río, creando pasos en los azudes que supriman el efecto barrera para las poblaciones de trucha común, el acondicionamiento de frezaderos, y la mejora de la vegetación de la ribera.