En la nave viajaban 11 personas, los nueve supervivientes salvaron sus vidas al saltar en paracaídas
Dos muertos y seis heridos al estrellarse una avioneta de paracaidistas en Toledo
Por causas que aún se desconocen el aparato perdió el control al desprenderse un ala
Dos personas murieron ayer y otras nueve salvaron la vida milagrosamente al precipitarse contra el suelo la avioneta en la que viajaban entre las localidades toledanas de Lillo y Villatobas. La avioneta realizaba un ejercicio de paracaidismo cuando por causas desconocidas que están siendo investigadas perdió el control al desprenderse un ala y cayó en picado a unos tres kilómetros de Lillo. Como consecuencia del impacto, uno de los ocupantes, de nacionalidad brasileña y el piloto, español, murieron en el acto, mientras que seis personas sufrieron heridas y otra resultó ilesa tras lograr saltar en sus paracaídas antes de que el aparato se estrellara y comenzase a incendiarse. Cuatro de los heridos fueron evacuados al hospital La Mancha-Centro, de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), con lesiones leves y otros dos al hospital Virgen de la Salud, de Toledo. en estado más grave. Hasta el lugar del siniestro se desplazaron efectivos de la Guardia Civil, la Policía Local de Lillo, Protección Civil, el Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Catástrofes del servicio 112 y dos UVIs móviles y tres ambulancias que nada pudieron hacer por salvar las vidas de las dos víctimas mortales. Curiosamente, otras tres aeronaves de vuelo sin motor que habían partido de este mismo aeródromo en la tarde de ayer tuvieron que realizar un aterrizaje de emergencia a un kilómetro de distancia del lugar donde se estrelló la avioneta sin que ninguno de sus ocupantes sufriera heridas de consideración, por lo que se sospecha que las condiciones climáticas -lluvia y vientos con rachas de 10 kilómetros por hora en dirección nordeste- pudieron influir en estos accidentes. La avioneta siniestrada, una Pilatus PC-6, había realizado seis saltos anteriores en las horas previas y el jueves fue utilizada para sobrevolar Madrid y emitir en directo un anuncio publicitario de la marca japonesa Honda para el Channel 4 británico. Diecinueve acróbatas aéreos saltaron de esta aeronave sobre el cielo de Madrid para formar durante algo más de tres minutos las cinco letras del nombre de esta marca de automóviles.