| Género | Una complicada beatificación |
Grupo antitaurino se atribuye la profanación de la tumba del matador Julio Robles Un milagro en 33 días
El postulador de la causa de beatificación del Papa Luciani, ha revelado la existencia de un supuesto milagro por intercesión del fallecido pontífice, en la curación de un pobre jornalero italiano
El Papa Juan Pablo I es el de más breve pontificado
Un supuesto grupo antitaurino autodenominado iniciativa charra contra el «tauricidio» se atribuyó ayer la profanación de la tumba del torero Julio Robles ocurrida la pasada madrugada en el cementerio de Ahigal de los Aceiteros (Salamanca). En un mensaje a la redacción del diario «Tribuna de Salamanca» se dice que «la noche del jueves al viernes 5 de septiembre nos acercamos a Ahigal de los Aceiteros (Salamanca) y entramos en el cementerio respetando escrupulosamente todas las tumbas excepto la del antiguo asesino en serie Julio Robles». Añade que «Julio Robles durante su vida fue responsable de la masacre de cientos de toros bravos, a quienes humilló, torturó y asesinó sin remordimientos. A pesar de su vergonzoso pasado es recordado con honores en la puerta de la plaza de toros de nuestra ciudad, Salamanca, con una estatua». «Nuestra intención -prosigue la nota- era la de desenterrar su cadáver, pero nos resultó imposible. En su lugar nos llevamos un busto de bronce del tauricida de unos 20 kilos, el cual devolveremos sin problemas. El camino hacia la santidad de Juan Pablo I se allana, después de que ayer el postulador de la causa de beatificación del Papa Luciani, anunciara la existencia de un supuesto milagro por intercesión del fallecido pontífice, la curación de un jornalero italiano que padecía cáncer de estómago. Enrico Dal Covolo, postulador de la causa de beatificación de Albino Luciani, quien en 1978 dirigió la Iglesia católica durante poco más de un mes con el nombre de Juan Pablo I, evitó, no obstante, revelar el nombre del enfermo, limitándose a señalar que es de la localidad sureña de Altamura, según informa la Agencia Agi. Dal Covolo contó que se trata de un jornalero, pobre, de Altamura, que padecía un tumor en el estómago y fue sometido a quimioterapia. Un sueño con el Papa El jornalero soñó una noche con Juan Pablo I, quien, según Dal Covolo, le pidió que no dudara y que creyera que iba a sanar. Varios días después, los médicos notaron que por causas inexplicables para la ciencia el cáncer había desaparecido y el hombre había sanado. Dal Covolo manifestó que en fechas próximas enviará la documentación a la Congregación para la Causa de los Santos, que tendrá la última palabra sobre el caso. El proceso de beatificación de Juan Pablo I comenzó el 23 de noviembre del 2003 en la ciudad norteña de Belluno, la provincia a la que pertenece Canale d'Agordo, donde Albino Luciani nació el 17 de octubre de 1912. Solicitada por varias conferencias episcopales, la apertura del proceso de beatificación estuvo apoyada por más de 300.000 firmas de personas que consideran un santo al conocido como el «Papa de la sonrisa». Elegido sucesor de san Pedro el 26 de agosto de 1978 tras la muerte de Pablo VI, Albino Luciani tuvo un pontificado de 33 días. Apenas tuvo tiempo de indicar hacía dónde discurriría su Pontificado, ya que el 28 de septiembre fue encontrado muerto en sus aposentos, un suceso sorprendente que dio origen a todo tipo de conjeturas, alimentadas por el hecho de que no se le hizo autopsia; la versión oficial del Vaticano es que murió de un infarto.