El paisanaje
Desiderio presidente
EN EL AMPLIO repertorio de las tunas universitarias y golfas siempre destacará Desiderio , título de una cancioncilla de parranda prohibida en tiempos de Franco alegándose irreverencia hacia el misesere del credo católico. «Era un rayito de luna/que alumbraba el cementerio/donde reposan los restos de mi tío Desiderio». Y luego el estribillo: «Desiderio, Desiderio/siempre triste y siempre serio/si no fuera por el rayo/de lunita que te alumbra/qué sería de tu fosa/qué sería de tu tumba, tumba, tumba, tumba...», etcétera y así todo seguido. Para humor negro y cachondo el del sobrino de Desiderio, probablemente ex seminarista. Con la Iglesia hemos topado otra vez y es el propio presidente Zapatero, muy tuno él, quien manda desenterrar de las cunetas de la última guerra incivil los cadáveres de tantos tristes desiderios que dio la España de hace setenta y dos años, se dice pronto y hay que ver cómo pasa el tiempo. A este paso vamos a dar trabajo a todos los parados de la construcción en obras públicas, pero no para bachear, sino para dejar las carreteras llenas de agujeros. Habrá que tomárselo con humor, talante y demás rollos. La tierra y polvareda que se quiere levantar a pico y pala en la doliente memoria histórica, tanto en la cuneta de la derecha como en la de la izquierda, está sirviendo para tapar la no menos dolorosa crisis económica que padece el país con las hipotecas en la luna. Si esto no es irreverente que venga Desiderio y lo alumbre. Y aún hay más tierra para echar encima de este muerto: una nueva ley del aborto y otra de la eutanasia, sin distinción de edades para supervivientes. La cuestión es que la clase política pueda seguir dándole a la cuchara y repetir cuatro años más en la carrera cum laude de La Moncloa. ¡Ay, Desiderio!. Éste es un Gobierno de pícaros estudiantes en el que ni uno del Consejo de Ministros ha dado en su vida un palo al agua, salvo algún que otro funcionario eventual, lo que en el argot de nosotros, los currantes, viene a significar que cuando no trabajaban en el sillón del poder tenían otro muy descansado en la oposición o, en su defecto, como enchufados en alguna ventanilla administrativa de las que, si usted pregunta por lo suyo, ya decía Larra lo de «Vuelva usted mañana». Repase el lector la lista del presidente para abajo y convénzase de que el país no tiene remedio. «No dejes para mañana lo que puedas votar hoy» tampoco sirve hasta dentro de cuatro años. Según las leyes de Murphy, para el que la tostada siempre cae al suelo del lado de la mantequilla, todo lo que puede empeorar necesariamente va a mal. Es lo que opinan también los expertos sobre la actual crisis económica, advirtiendo que despues de tocar fondo hará falta cavar porque andamios y burbujas inmobiliarias no quedan. Allá en tiempos del turco Saladino con Costantinopla asediada, ahora Estambul, los antiguos griegos se entretenían en discutir sobre el sexo de los ángeles, así que llegó el moro y en aquella crisis histórica unos fueron directamente degollados y a otros les cortaron lo que se sobreentiende tres palmos más abajo. Bueno, pues ahora es peor: los tenemos todos de corbata, según mi banco. Volviendo a Desiderio, el de las canillas mal enterradas en opinión de Garzón y el Gobierno, se propone gratis desde aquí para despistar a la crisis en las diversas autonomías, como el indio Jerónimo, las siguientes medidas que aún no se le han ocurrido a ningún ministro: en Extremadura excavar el brazo incorrupto de Viriato, muerto alevosamente por las derechas imperiales del gobernador Galba; en Euskadi, que nunca fue romanizada, buscar azada en mano las razones por las que debajo de la boina roja del PNV mandan tanto los curas de Setién y Uriarte, monseñores ambos, y el reverendo jesuita Arzallus (pueden empezar por las carlistadas de «Dios, patria y Rey», que tampoco fueron mancas en guerras fratricidas); en Galicia los del BNG podrían exhumar a Breogán, que debe de ser más o menos de la quinta de Fraga; y en Andalucía, donde manda Chaves, nacido en Ceuta, recuperar las llaves de Boabdil, que no deben de andar muy lejos de su pueblo. En cuanto a León, ya ni se sabe si hay que enterrar o desenterrar a Lagun Air en un carnaval político que recuerda, por la sustancia del negocio, al entierro de la sardina A la hora de escribir estas líneas el Gobierno anuncia la creación de cien mil empleos en toda España por cuenta de los ayuntamientos para «trabajos sociales», como jardineros o barrenderos, a fin de paliar el paro. «A buenas horas», me dijo ayer en la cola del Inem uno de los trescientos y pico despedidos aquí para aliviar la bancarrota de León capital. Eso ya lo inventó Morano. Y regalaba una planta de Gelete.