Los parches para retrasar la evolución del Alzhéimer estarán a la venta este año
Antes de finalizar el año, los enfermos de alzheimer podrán adquirir parches transdérmicosen las farmacias, un nuevo sistema para administrar el medicamento a mayores dosis y de forma más eficaz para retrasar la evolución de la demencia, lo que mejorará la calidad de vida de los pacientes y sus familias. Así lo han anunciado los expertos en esta enfermedad degenerativa en el V Simposio sobre avances del Alzheimer, recientemente celebrado en Madrid. Según Luís Agüera, investigador del Proyecto Alzheimer de la Fundación Reina Sofía, estos parches, que se aplicarán diariamente en zonas diferentes de la piel, introducirán directamente en la sangre del enfermo rivastigmina, el medicamento que hasta ahora ingieren por vía oral. La novedad es que el fármaco es administrado de manera continuada con posibilidad de aumentar las dosis. Al introducir con tolerancia mayor medicamento sin que el paciente tenga efectos secundarios (vómitos), se obtiene con más eficacia retrasar la evolución de la demencia y paliar las complicaciones psiquiátricas que desarrollan los enfermos como puede ser la agresividad. Agüera ha subrayado que el nuevo sistema, similar al empleado en enfermedades cardiovasculares, está indicado para los enfermos en estadios leves y moderadamente avanzados de la enfermedad, lo que supone el 80% de los pacientes de alzheimer en España, alrededor de 800.000. Los expertos, que prefieren ser prudentes ante la aparición de fármacos o vacunas que frenen la muerte neuronal durante el alzheimer, han insistido en que hasta la fecha el tratamiento de esta enfermedad se fundamenta en los síntomas, mientras la investigación avanza hacia fármacos que consigan modificar la enfermedad y detenerla. Los científicos tratan de desvelar cómo aparecen en el cerebro de los enfermos las placas seniles y los ovillos neurofibrilares, estructuras que provocan la muerte neuronal. Agüera ha estimado que si se consigue retrasar cinco años la aparición de los síntomas la prevalencia del alzheimer se reduciría a la mitad y si los primeros signos se retrasasen diez años, la disminución de pacientes sería del 75%.