El objetivo es paliar, al menos en parte, el déficit de médicos en algunos países europeos
La UE estudia reconocer como titulados a quienes atienden a enfermos crónicos
La Comisión Europea propone reclutar facultativos entre los mayores de 55 años y formación de minorías

Un discapacitado es ayudado por su cuidador para desplazarse con su silla de ruedas
madrid
La Unión Europea prevé que el progresivo aumento de la movilidad de médicos, en la mayoría de las ocasiones en busca de mejores sueldos, ocasione una preocupante e irregular distribución de facultativos entre sus países miembros.
Esto representa un «riesgo grave» para algunos de los sistemas sanitarios, ya que afectará a los países más pobres y a los de origen del éxodo de facultativos, así como, de manera especial, a las «áreas rurales y periféricas». Para paliar, al menos en parte, los déficit de galenos en algunos de los países europeos, se estudia reconocer como titulados, previa formación específica, a los denominados cuidadores informales, aquellos que se encargan de atender a los enfermos crónicos y a las personas discapacitadas. Además, propone diseñar campañas específicas para formar médicos y otro personal sanitario entre las minorías étnicas y reclutar a los mayores de 55 años con experiencia sanitaria que hayan abandonado el mercado laboral o lo hayan dejado temporalmente.
Éstas son algunas de las iniciativas planteadas por la Comisión Europea (CE) en su borrador del «Libro verde sobre la fuerza laboral europea para la sanidad», todavía pendiente de aprobación definitiva, donde se admite que a corto y medio plazo será necesario aumentar el número de cuidadores. Esto se debe a que en algunos países el tratamiento de enfermedades crónicas ya está teniendo lugar más en los hogares que en los centros sanitarios.
Todo un desafío
«Atraer la participación de los trabajadores en este sector constituirá un gran desafío», resalta el documento, sobre todo por la competencia de sueldos en el mercado laboral. La solución pasa por abordar estrategias destinadas a «reclutar y retener» tanto a jóvenes como a maduros para que se dediquen a estas labores.
Además, reseña, habrá que tener en cuenta la «sensibilidad cultural» respecto a la etnicidad y las costumbres religiosas de los grupos sociales que componen la UE. Es decir, que en lo posible los cuidadores procedan de su misma cultura. La propuesta para garantizar el número de suficiente de estos trabajadores radica en desarrollar nuevos currículos educativos para esta nueva figura laboral.