Son más conservadores en cuanto a la libertad sexual y la droga
a.p. | madrid
Los jóvenes españoles pasan de la política si por tal se entiende la tradicional e institucional encauzada por los partidos políticos. En 2004 el 38 por ciento decía no sentir ningún interés y cuatro años después el porcentaje sube al 50 por ciento. Sin embargo, uno de cada dos se dice capaz de entender los actos de la vida política y pública y, más aún, de participar en ella llegado el caso. Entre los adultos españoles el porcentaje no pasa del 41 por ciento.
La relativa apatía política juvenil se compensa con un perfil participativo diferente. Disminuye la consideración del aborto como un derecho de la mujer y el 47 por ciento se apunta a la prohibición de todas las drogas.