Tres de cada cuatro tipos de gorilas africanos están en grave riesgo de extinción
león
La ONU ha declarado oficialmente el 2009 como Año Internacional del Gorila, una iniciativa promovida por el Programa para el Medio Ambiente y por la Convención para las Especies Migratorias de Naciones Unidas que pretende mejorar el hábitat de este primate y contribuir al desarrollo de las poblaciones que viven en su entorno.
En este sentido, Naciones Unidas quiere propiciar el desarrollo económico de los habitantes y evitar la caza indiscriminada de los grandes primates, cuya carne se vende a un alto precio en los mercados. Se calcula que el comercio de su carne aporta unos 800 millones de euros al año y en algunos restaurantes de lujo europeos todavía se sirve carne de especies en peligro de extinción.
En la actualidad, tres de cada cuatro tipos de gorilas africanos están incluidos en la lista de especies en grave riesgo de extinción de la Unión Mundial para la Naturaleza. La población de los gorilas de montaña en la República Democrática del Congo, Ruanda y Uganda se cifra en 700 ejemplares, mientras que se calcula que en Camerún y Nigeria apenas sobreviven 300 ejemplares de la especie «cross river». Según alertan los expertos, si la deforestación, la caza ilegal, la construcción de infraestructuras, las guerras, la minería, el comercio de animales vivos y muertos y el ébola, continúan al ritmo actual, en menos de tres décadas se habrá destruido más del 90% de sus hábitats, lo que conduciría a la extinción de algunas especies. De esta forma, para el año 2030 los gorilas sólo podrán vivir libremente en el 10% de su territorio actual.
Un gran paso adelante en la protección de esta especie ha sido la firma, el pasado mes de junio, del Acuerdo sobre la Conservación del Gorila y sus Hábitats, un pacto sienta las bases legales y obliga por primera vez a los gobiernos africanos a trabajar de forma conjunta para combatir las amenazas que ponen en peligro la supervivencia del gorila en este continente. Entre las medidas aprobadas se acordó la colaboración y el endurecimiento legal de la lucha contra el furtivismo.
Por su parte, WWF, junto con la Fundación Africana para la Naturaleza (African Wildlife Foundation) y la organización Fauna y Flora Internacional, integran el Programa Internacional para la Conservación del Gorila.
El trabajo que desarrollan se centra en la conservación del gorila de montaña y ha tenido grandes éxitos en el aumento de la población de esta especie en el área de los volcanes de Virunga.