CORNADA DE LOBO | PEDRO GARCÍA TRAPIELLO
Feitos de favor
ESE pandero cuadradote de Laciana que es bello, raro y tocado con cintas muy tunas haciendo melena o forrándole el lomo, se llamó adufe porque nació moro, vino de abajo y aquí se querenció en algún valle sin salida para que después algún tonto de atril o badajo pudiera decir que es invento propio, cosa muy leonesa, o sea, un gesto diferencial de nuestro erreache cultural y étnico... que ya le ronca el roncón. Ese pandero es como el timbal de las panderetas, pellejo de percusión grave, ritmo de frenesí rural.
El adufe o aduf es africano, en cuyos nortes pervive con un muestrario gigante de modelos que van desde el panderín al atabal picudo. Quizá por ello también aquí se le llamó «tambor de mano». Sólo en Portugal siguen llamándole adufe porque lo portugués es tan moro y tan ibérico como todo lo demás de este universo peninsular que Saramago llamó «balsa de piedra»... aunque es curioso que en Portugal no quedará tanto rastro árabe monumental como en el horizonte andalusí, ni tantísimo mudéjar como el que dibujó media España en ladrillería refinada y carpinterías de primor, artesonado exquisito.
En Portugal, que sigue mostrando una deliciosa cortesía barroca hasta en al saludo al desconocido, llaman de una forma especial a los trabajos vecinales y colectivos de los pueblos, esas tareas concejiles que aquí se llamaron hacenderas (el citado tonto de atril y badajo las predica como invento leonés, cuando con ese mismo nombre surgieron en castillas, alcarrias, robregordos madrillís o murcias). Nuestros vecinos protugueses las llaman «feitos de favor», o sea, hechos de gratis, por la barba y sin cobrar. Guapa forma de decir, gran concepto, porque ocurre que aquí hubo que apelar a meter la vara en la ordenanza, aplicar multas a quien no acudiera o establecer pagos a los que aportaran algo más que la mano y el esfuerzo, un carro, aperos... Así que no necesariamente era la hacendera el colmo de la solidaridad vecinal o de lo comunal. Dúdalo. De buen grado pocas veces se acudía. ¿Por qué, si no, han muerto en todos los pueblos?... Y ahora que viene jodida la cosa y Zapatero copia a Kennedy con aquello de «pregúntate qué puede hacer tú por tu país», ¿resucitarán las hacenderas?... ¿pagando?, dijo un leonés... anda allá, «¡feito de favor!»...