A CADA DÍA SU AFÁN | JOSÉ-ROMÁN FLECHA ANDRÉS

Jornada mundial del enfermo

Publicado por
JOSÉ-ROMÁN FLECHA ANDRÉS
León

Creado:

Actualizado:

EL PASADO día 11 de febrero se ha celebrado en toda la Iglesia la Jornada Mundial del Enfermo. En España, se ha presentado en este año 2009 con el lema «Creer, celebrar y vivir la Eucaristía», que recuerda el esquema de la exhortación «Sacramento de la caridad», firmada por el Papa Benedicto XVI el 22 de febrero de 2007.

En ella presenta la eucaristía en relación con los demás sacramentos. Por lo que se refiere a la Unción de los Enfermos, recuerda que «la Eucaristía muestra cómo los sufrimientos y la muerte de Cristo se han transformado en amor, y la Unción de los enfermos, por su parte, asocia al que sufre al ofrecimiento que Cristo ha hecho de sí para la salvación de todos, de tal manera que él también pueda, en el misterio de la comunión de los santos, participar en la redención del mundo» (SC 22).

En la misma exhortación alude el Papa a la participación de los enfermos en la Eucaristía a través de los medios de comunicación social: «Se ha de procurar que estos hermanos y hermanas nuestros puedan recibir con frecuencia la Comunión sacramental. Al reforzar así la relación con Cristo crucificado y resucitado, podrán sentir su propia vida integrada plenamente en la vida y la misión de la Iglesia mediante la ofrenda del propio sufrimiento en unión con el sacrificio de nuestro Señor».

En el mismo contexto, se incluye una nota sobre los discapacitados físicos: «Se ha de reservar una atención particular a los discapacitados; si lo permite su condición, la comunidad cristiana ha de favorecer su participación en la celebración en un lugar de culto. A este respecto, se ha de procurar que los edificios sagrados no tengan obstáculos arquitectónicos que impidan el acceso de los minusválidos».

Unas palabras sobre los discapacitados psíquicos, disipan algunos dudas que sobre ellos se presentan a veces en las parroquias: «Se ha de dar también la Comunión eucarística, cuando sea posible, a los discapacitados mentales, bautizados y confirmados: ellos reciben la Eucaristía también en la fe de la familia o de la comunidad que los acompaña» (SC 58).

La tercera parte de la exhortación apostólica Sacramento del amor nos recuerda la dimensión eucarística de toda la vida cristiana. Celebrar es vivir. El culto que tributamos a Dios no queda reducido al ámbito del templo, sino que se realiza en la vida toda del creyente.

Los Santos Padres decían que si veneramos a Cristo presente en la Eucaristía ¿cómo no vamos a venerar a Cristo, presente en nuestros hermanos. El mismo que dijo «Esto es mi cuerpo», es el mismo que nos dirá «Estuve enfermo y me visitasteis o no me visitasteis».

Al participar en el sacrificio de la Cruz, el cristiano comulga con el amor de donación de Cristo y se capacita y compromete a vivir esa misma caridad especialmente hacia los pobres, los enfermos y todos los necesitados y marginados de la sociedad.

En su primera encíclica Dios es amor, el mismo Benedicto XVI había escrito que «en el culto mismo, en la comunión eucarística, está incluido a la vez el ser amado y el amar a los otros. Una Eucaristía que no comporte un ejercicio práctico del amor es fragmentaria en sí misma» (DC 14).

Cargando contenidos...

Con motivo de la Jornada del Enfermo, revisamos nuestras actitudes personales y las acciones y omisiones de nuestras estructuras con relación a los enfermos. La comunidad parroquial no puede ignorar las necesidades de esos hijos a los que ha visitado la enfermedad. La Eucaristía del Señor no sólo les ofrece a ellos fuerza y esperanza sino que a todos nos invita a entregarnos a todos los que sufren.