El profesor aún se recupera de la paliza que recibió tras defender a una mujer de una agresión
Jesús Neira asegura que «la violencia machista expresa la fealdad moral»
El escritor Javier Esteban presentó ayer un libro que narra la historia del agredido

La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, junto a la esposa de Jesús Neira
madrid
Para Jesús Neira, la violencia machista es una expresión suprema de la «fealdad moral». Él lo sabe bien. En agosto pasado se interpuso en defensa de una mujer agredida por el energúmeno de su novio y casi no sale vivo. Este profesor universitario madrileño aún se recupera en un hospital de su gesto heroico, de la paliza propinada por el maltratador y de la escasa atención médica que recibió en las primeras horas. Varios meses en coma, en un tris de ser desenchufado de la respiración asistida y una recuperación rayana en el milagro. Despertó físicamente el 13 de octubre y ahora llega su despertar mediático. Varios reportajes periodísticos, una entrevista este jueves en Antena 3 y, sobre todo, el libro presentado ayer. En Diario de Jesús Neira. El hombre que dijo basta (Temas de Hoy) , su autor, Javier Esteban, periodista y viejo amigo del protagonista, desgrana ante el público la historia de valor y decencia de éste. El shock que siguió para la familia Neira y las reflexiones de éste una vez recobrada las consciencia.
Lo más perturbador del relato es la pregunta que, desde sus páginas, nos asalta a todos. ¿Qué habría hecho yo en esa situación? El propio Neira, aún débil para asistir al acto pero presente por medio de una carta, nunca lo ha dudado. «Cuando despertó dijo -˜lo volvería a hacer», relata su esposa, Isabel Cepeda, la otra heroína de este episodio ejemplar.
De hecho, no era la primera vez. Antes de proteger a Violeta Santander de los golpes de su novio, Antonio Puerta, en plena calle, y antes de que ésta se lo -˜agradeciera-™ defendiendo a su pareja en programas cotillas, Neira ya se había interpuesto en otra agresión machista a una mujer. Fue en 2005 y también salió magullado del lance. Unos lo llamarán temeridad, otros quijotismo.
Para Jesús Neira, es una forma de mirarse en el espejo y no avergonzarse de sí mismo. «Un día le pregunté qué tal se encontraba y me dijo -˜bien, me reconozco en mi gesto y eso me da mucha fuerza-™ », cuenta el autor.
Javier Esteban presentó el libro junto a la mujer de Neira, flanqueados ambos por la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, y la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre.
Aído habló del «efecto Neira» como antídoto contra esa fealdad moral de la violencia de género. «Una sociedad decente -recalcó- es aquélla que no permite que nadie humille a nadie», ni por ser mujer, ni por ser débil, ni por nada. Actitudes como la del profesor madrileño sirven de referente, de espejo para quienes se encogen de hombros cuando ven u oyen o sospechan de maltrato a una mujer. No hacen falta heroicidades, apuntó la ministra, pero sí que «no haya neutralidad, ni indiferencia, ni mirar para otro lado».