Tras escuchar a todos los interlocutores, el ministerio elaborará un anteproyecto antes del verano
Aído cierra la ronda de contactos de la ley del aborto con feministas y pro vida
Valencia prepara una ley para proteger al feto con ayudas para disuadir a mujeres en riesgo de abortar

Aído, tras reunirse con la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo
colpisa | madrid / valencia
Clínicas de interrupción del embarazo, organizaciones de planificación familiar, asociaciones de mujeres y grupos antiabortistas. Cuando la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, reciba hoy a representantes de la Red de Organizaciones Feministas de España, a la Federación de Asociaciones Provida y a algunos de los científicos firmantes del Manifiesto de Madrid contra el aborto, completará la ronda de encuentros e intercambio de opiniones sobre la reforma en curso de la actual ley, en la que ha dado a conocer los criterios sobre los que trabaja el Gobierno.
Una vez oídas las voces de la mayor parte de los interlocutores sociales sobre esta materia, el Ministerio dará forma a un anteproyecto de ley que debe estar listo antes del verano.
Dentro de estos contactos, Aído recibió ayer a la Federación de Planificación Familiar de España. Su presidenta, Isabel Serrano, reclamó que la ley incluya una completa estrategia de salud sexual y reproductiva que es, dijo, el mejor instrumento para evitar embarazos no deseados. Serrano lamentó la controversia atizada ahora en torno a la modificación de la ley del aborto, una práctica consolidada desde 1985, y denunció que los mismos sectores conservadores y ultracatólicos que se oponen al uso del preservativo por parte de jóvenes y adultos promueven «de forma inconsciente», el aumento del número de abortos.
La Federación, con un cuarto de siglo de trayectoria en salud sexual y reproductiva, comparte la recomendación de los expertos del Ministerio de Igualdad de autorizar el aborto a partir de los 16 años sin permiso paterno. Es «falsa», dijo, la idea que transmiten los detractores de la nueva ley de que las jóvenes «van alegremente» a abortar. La mayoría lo hace apoyada por sus padres.
Serrano abogó por elevar más allá de las 22 semanas sugeridas por los expertos el plazo durante el cual se permitirá abortar ante el riesgo de malformaciones en el feto. Algunas de las más graves sólo pueden detectarse más allá de la semana 22 de gestación y un criterio restrictivo obligaría a algunas mujeres en esa situación a interrumpir su embarazo fuera de España.
La presidenta de la Federación criticó que algunas de las comunidades que más trabas ponen a las estrategias de educación sexual, planificación familiar, métodos anticonceptivos e interrupciones de embarazos no deseados, promuevan ahora ayudas para disuadir a las mujeres de abortar, caso de Madrid y de Valencia. Supone -dijo- una opción «hipócrita» para atenuar un problema «sin poner medios para prevenirlo».