La pérdida de hielo de las zonas polares se encuentra próxima a un punto sin retorno
león
Según ha advertido Carlos Duarte, oceanógrafo del Instituto Mediterráneo de Investigaciones Avanzadas (centro mixto del CSIC y la Universidad de Baleares), la pérdida de hielo en los polos podría derivar en efecto dominó actuando sobre otros componentes que regulan la dinámica del clima. El científico, que estudia a bordo del buque oceanográfico español Hespérides cómo afecta el fenómeno climático a la corriente de Humboldt a lo largo de la costa chilena en el Pacífico sur y a las pesquerías de la región, ha manifestado a Efe su sorpresa por la rapidez con la que ha desaparecido la banquisa de hielo en el mar de Bellinghausen, y el poco hielo que ha encontrado en el de Weddell.
«También me han sorprendido las altas temperaturas del océano en el mar de Bellinghausen. El hielo que se está fundiendo en el Ártico y en la Antártida es milenario, y la formación del hielo, para que sea equivalente en grosor y volumen a lo perdido requerirá miles de años. Por eso, la pérdida del hielo forma parte de un proceso irreversible que se encuentra próximo a un punto sin retorno», aseguró.
Duarte advirtió, además, «que la crisis económica actual encierra en sí una oportunidad que no debemos desaprovechar para cambiar el actual modelo económico por otro, que también genere bienestar, pero sin causar perjuicios al equilibrio del planeta». Los resultados de las investigaciones desvelan de manera cada vez más clara que el planeta está a punto de entrar en un proceso de pérdida de hielo a escala global con consecuencias también globales.
Durante la última campaña en la Antártida, el equipo de científicos dirigido por Duarte, que ha sido testigo directo de la fragmentación de parte de la plataforma Wilkins (una superficie mayor que la isla de Hawai), ha recogido miles de datos relativos a química de la atmósfera, radiación ultravioleta, física y química del agua y del hielo, biología del pláncton o abundancia de krill. Los resultados del procesado de los datos se irán obteniendo a lo largo de los próximos años, aunque de algunos se tiene ya conocimiento.
Así, según ha explicado Duarte, antes de finalizar la última campaña polar desde el propio Hespérides fueron enviados para publicar algunos análisis, cuyos resultados son inmediatos en relación con experimentos con estimas del papel del krill en la producción de materia orgánica capaz de capturar radiación y calentar el agua, mientras que otros análisis son muy laboriosos y tardarán uno o dos años en estar completos.