Morita cazurra
Esa planta de Marrakech que ayer brotaba en estas líneas me tiene algo espantado. Su estirpe y su familia viven en el desierto y ahora ella reside raptada en este norte de heladas, alojada en jardinera con tierra siempre húmeda... ¡y sin ver en todo el día un solo rayo de sol!... aberrante destino. Pensé que moriría de terror o melancolía, pero ya te dije que comenzó a expresar su rabia (o su furiosa dicha) exagerando el crecimiento, desproporcionando sus galas y aumentando temiblemente su tamaño. Es de esas plantas que ves crecer si posas los ojos en sus guías. Esta que digo crece, avanza, coloniza... y repta... es su condición de asceta rastrera de arenal abrasado, su destino, insultándome con florecillas de estrella roja y con esa belleza cándida de quien se conforma con lo poco o mucho que le da la suerte.
Si en su patria natal de arena incandescente las hojas eran como el hueso de una arbequina, aquí han multiplicado por quince o treinta su tamaño perdiendo su pelusa natural (el pelo de la dehesa) y brillando enceradas, hojas carnosas como carne de sandía... Podía haberse rendido ante este clima insospechado e insoportable para todos (incluso bueyes y canónigos), podía haberse negado, pero me asombra que se despampane en León, sus antípodas climáticas.
El asunto, cómo no, se brinda a observación y se reboza en moraleja: toda cosa viviente propende a exagerar si tiene comida abundante entre las garras o raíces... y también bebida, ¡home no!, que todo lo que vive bebe. El agua, más que nada, es el milagro, la razón existencial. Lo vengo observando en esta planta africana. Ha desarrollado ramas de más de un metro en sólo unos meses y es como si hubiera pasado de ser tetilla de cabra royendo espinos en la aridez del Atlas marroquí a constituírse en ubre de vaca frisona que se come a bocados un prado de capilotes y deja el pilón de la fuente a la mitad cuando abreva como un buey.
¿Les pasó lo mismo que a esta planta a los mozárabes que repoblaron esto en el s. X o a los moriscos que desterraron después de las Alpujarras a Valdeburón?... En fin, esta planta ha decidido ser cazurra sin dejar de ser mora.